• Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
    • Cultura
  • Deportes
  • Turismo
    • Hoteles
  • Opinion
  • Sociales
Costa Verde DR
  • Thursday 14 de May de 2026
  • Inicio
  • Sobre Costa Verde DR
  • Para Anunciarse

Costa Verde DRCosta Verde DR

  • Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
    • Cultura
  • Deportes
  • Turismo
    • Hoteles
  • Opinion
  • Sociales
Lo último
  • Francisco Javier afirma es el favorito para ganar candidatura presidencial del PLD; rechaza escogencia de candidatos por encuesta
  • Las escuestas: entre la percepción y la realidad (II)
  • El agricultor dominicano
  • Lincoln, Balaguer y Abinader
  • "Se acabó el jueguito de usar encuestas para elegir al presidente de la nación": Hipólito arremete contra resultados de Gallup

Escucha en vivo a

50 años vivo después de la muerte

50 años vivo después de la muerte

16 febrero 2023 Claudio Caamaño Vélez Opiniones

Poco pasadas las cinco de la tarde del sábado 16 de febrero de 1973, aterrizan los helicópteros que al mediodía habían partido rumbo a la capital.

Se desmontan el secretario de las Fuerzas Armadas Emilio Jiménez Reyes, el jefe del Ejército Enrique Pérez y Pérez y otros jerarcas militares.

Entraron a una carpa donde operaba el centro de comando, ahí se reúnen además con el coronel Héctor García Tejada, los generales Beauchamps Javier y Ramiro Matos, entre otros.

Cuando salen de la carpa, el teniente Almonte Castro, que llevaba más de cinco horas custodiando al prisionero, hace discretamente unas señas de pregunta. Uno del alto mando le responde pasándose un dedo por el cuello.

Ya estaba dada la orden: “Francisco Alberto Caamaño Deñó es un prisionero que mi gobierno no resiste”. Así fue como el presidente Balaguer sentenció la vida del dominicano más trascendente del siglo XX, símbolo de la lucha antiimperialista en América Latina, la personificación misma de la bravura y la dignidad del pueblo dominicano.
“¡Viva Santo Domingo libre!” Fueron las últimas palabras de Caamaño, en un grito interrumpido por el estruendo de las balas que terminaron con su vida física.

En medio del frío valle de la Lechuguilla, en el corazón de la cordillera Central, yacía el cuerpo del héroe del pueblo, del representante de los más nobles intereses de la patria.

Pero si bien le quitaron la vida, no quebrantaron su voluntad. Su lucha vive en todos los que trabajan por un país más justo, por un país donde cosas como la salud y la seguridad social sean un derecho de todos y no el negocio de unos pocos.

Hoy conmemoramos 50 años de su muerte, de su asesinato, de un crimen de Estado que, como muchos otros, aún está impune.
¡Viva Francisco Alberto Caamaño Deñó!

Facebook Twitter Google+ Pinterest WhatsApp

Articulos Relacionados

Las escuestas: entre la percepción y la realidad (II) Opiniones
14 mayo 2026

Las escuestas: entre la percepción y la realidad (II)

El agricultor dominicano Opiniones
14 mayo 2026

El agricultor dominicano

Lincoln, Balaguer y Abinader Opiniones
14 mayo 2026

Lincoln, Balaguer y Abinader

La Gallup ofrece un buen filón para los partidos Opiniones
13 mayo 2026

La Gallup ofrece un buen filón para los partidos

Las escuestas: entre la percepción y la realidad Opiniones
12 mayo 2026

Las escuestas: entre la percepción y la realidad

Entérate NY Opiniones
12 mayo 2026

Entérate NY

EL PALO MUSICAL RIOSANJUANERO DEL MOMENTO


 

  • Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
  • Deportes
  • Turismo
  • Opinion
  • Sociales
  • Back to top
© Costa Verde DR 2017. Todos los derechos reservados
por G Soluciones