Santo Domingo.- Consternada permanece la comunidad de Los Peralejos, en el 13 de la autopista Duarte, Santo Domingo Oeste, luego de que se diera a conocer que presuntamente Emilia Suárez mató a palos a su hijastro Levinson De La Rosa, de 11 años, porque su progenitor la abandonó.
Los familiares del niño narraron que habían advertido al padre lo agresiva que era su pareja con el menor.
El progenitor asombrado por lo ocurrido confesó que Suárez había jurado que no lo golpeaba.
«No esperaba algo así, hablamos con ella y ella juró que no le había puesto la mano al niño», reveló.
En tanto la comunidad enardecida pide justicia por su muerte.
Se espera que en las próximas horas le sea conocida medida de coerción a esta señora que fue apresada ayer mientras sus vecinos celebraban y le vociferaban «asesina».
En principio la mujer dijo que el menor se había caído de una mata y por eso los golpes visibles.






