Santo Domingo, RD.- “Ya tu sabe', papá, le llegó enero, le llegó enero, coronao’, coronao’, échale en la cara, tápalo entero… coronao’, pa’ que tú veas, Bori, que yo no juego, se murieron”, decía Luis Rivas Clase ("El Cirujano"), descrito por la Policía Nacional como pieza clave en el caso del atentado en contra del ex pelotero David Ortiz, y quien fue muerto a tiros el domingo en Santiago.
Estas palabras son escuchadas en un video publicado por el movimiento “Gobierno Limpio RD” en sus cuentas de redes sociales, donde también se puede visualizar cómo los cadáveres de dos personas no identificadas eran enterrados en un lugar desconocido.
Rivas Clase fue requerido por las autoridades dominicanas y estadounidenses por mucho tiempo, debido a su imputación en múltiples crímenes, en adición a sus vínculos con el caso David Ortiz.
No obstante, en estos videos publicados se observa a qué se dedicaba “El Cirujano” mientras era buscado por la justicia.
Otro audiovisual muestra cómo este individuo capturaba el video cuando alguien, con sangre en el rostro, cavaba su propia tumba mientras el hoy fallecido le gritaba improperios, amenazando con matarlo en ese instante.
El video continúa mostrando a otra persona, también ensangrentada, y a quien igualmente amenazan con asesinarlo.
Sin embargo, un tercer video muestra una faceta distinta de Rivas Clase, ya que aparece llorando porque supuestamente le habían informado que la vida de su hija corría peligro.
En este mensaje se refiere a alguien solamente identificado como “Gabi”, a quien le dice “mira todo lo que yo estoy pasando loco… es que yo lo voy a matar Gabi, tú no sabes lo que yo voy a hacer, es mejor que sea la justicia que lo agarre y no yo”.
Lo vieron llorando, en el video anterior, porqué lo ubicaron y le amenazaron a su hija. Ahora vean como el antisocial, El Cirujano, hace el video de sus víctimas.
— Carlos Rubio (@CRubioMartinezU) September 27, 2021
Merece pena este individuo?#GobiernoLimpioRD
Carlos Rubio#ElPresidentedeRD pic.twitter.com/KxkEAZZJw5
Informe policial
Este lunes la Policía Nacional emitió su informe sobre la muerte de Rivas Clase, afirmando que falleció por múltiples heridas de balas en distintas partes del cuerpo, aunque se desconocen fueron los responsables.
Dicho reporte sí especificó que estos se desplazaban en dos vehículos y que el incidente ocurrió luego de una discusión entre los involucrados.
De acuerdo con las autoridades, “El Cirujano” emprendió la huida a bordo del carro color gris, con una cúpula de la unidad 3 de una compañía de taxis, pero fue alcanzado en la avenida 27 de Febrero de Santiago, donde cayó acribillado.
Al lugar se presentó la policía científica, colectando como evidencia 27 casquillos calibre 9 milímetros, 4 proyectiles mutilados y dos radios de comunicación.
El cadáver fue trasladado al instituto Nacional de Patología Forenses (Inacif), para los fines de lugar.
El prófugo
El occiso se encontraba prófugo de las autoridades por estar implicado en el atentado contra el ex pelotero de Grandes Ligas David Ortiz, era buscado además por diversos delitos, tanto en RD con los Estados Unidos, y perseguido en base a la orden de arresto No. 530-emes-2019-01414.
Uno de los más buscado en Pensilvania, EE.UU
Este implicado no fue la excepción y era uno de los hombres más buscados en Pensilvania, Estados Unidos, por el intento de homicidio en contra de un oficial de ese estado.
En Reading, según una publicación de la agencia de noticias AP un día después del atentado, las autoridades estaban buscando a Rivas Clase por intento de homicidio en esa ciudad el 22 de abril de 2018, específicamente en North Front Street.
Según una declaración jurada de la Policía, Rivas Clase conspiró con otro hombre para disparar a su víctima en la espalda, quien sobrevivió y posteriormente declaró a las autoridades que este ya lo había amenazado con matar, sin explicar las motivaciones.
Cuando las autoridades estadounidenses se enteraron de su vinculación con lo sucedido a David Ortiz, advirtieron por medio de un comunicado la posibilidad de que Rivas Clase hubiera huido a Estados Unidos y quizás esconderse en Pensilvania, Nueva Jersey o El Bronx en Nueva York.
Dos años más tarde, aún se desconocía el paradero de Rivas hasta su muerte en Santiago.






