SANTO DOMINGO.– La antropóloga social Tahira Vargas consideró este miércoles que el crimen de la arquitecta Leslie Rosado no se trató de un accidente, sino de un homicidio por encargo.
«No fue un accidente, a ese cabo le pagaron para que asesinara a la arquitecta Leslie Rosado, en la Policía hay agentes que se le paga para que hagan labores de asesinatos y de crímenes como existen en la sociedad, a ese cabo alguien le pagó para que hiciera ese crimen», apuntó.
Explicó que las circunstancias de ese hecho que la hacen abrigar esas sospechas son la persecución que hubo y el hecho de que no fue para robarle, «todos lo indicios te dan que ese cabo cumplió una labor por la que a él le pagaron para que matara y quien sabe si había más personas vinculadas a eso».
«Desde cuándo empezó él a perseguirla, en qué momento comenzó a perseguirla, ella se da cuenta de la persecución probablemente mucho después que ya la persecución había comenzado, por qué inició la persecución, no fue para robarle, era para matarla, el hecho te dice que fue para matarla, ese era el objetivo, entonces alguien le pagó al cabo para matarla», sostuvo al ser entrevistada en el programa El Día, transmitido por Telesistema canal 11.
Otro indicio que a juicio de Vargas despierta sospechas es el camión de Armada que estaba involucrado en la persecución, y el hecho de que los militares que andaban en el no hayan hecho nada para impedir el crimen.
«Ahí hubo algún acuerdo para ser resguardado, de alguna manera algún acuerdo, algún dinero que se dio para hacer esa operación, uno se pregunta si estos militares estaban ahí por qué permitieron que esto sucediera, si ese camión estaba ahí y vio lo que estaba pasando, por qué permitió que esto sucediera, por qué permitió que el agresor fuera y llevara a la victima al hospital cuando eso no procede, habiendo autoridades ahí, por qué no se hicieron las cosas como se tenían que hacer, entonces eso demuestra que no fue un accidente, eso fue una operación criminal que tiene que haber algún pago para eso», puntualizó.
Entiende que probablemente en Boca Chica gente sepa qué pasó y cómo pasó, « ahí hay que hacer una investigación más profunda».
Aplazan para mañana coerción a cabo
La Oficina de atención Permanente de la Provincia Santo Domingo aplazó para el jueves 7 de octubre a las 4:00 de la tarde el conocimiento de medida de coerción contra el cabo Janli Disla Bautista, acusado de ultimar de un disparo a la cabeza a la arquitecta Leslie Rosado.
El juez acogió la solicitud de la defensa, en razón de que desea que dicha audiencia no sea conocida de manera virtual, sino presencial, además de la notificación de los documentos para conocer las imputaciones y preparar su defensa.
Sepelio
Los restos de la arquitecta de 36 años fueron sepultados la tarde de ayer en el cementerio Jardín Memorial, en medio de llantos y muestras de dolor de familiares y amigos.
La hija mayor de Leslie, quien presenció el crimen ocurrido el pasado sábado en Boca Chica, dijo que no acepta que su madre ya no esté entre su familia y cuestionó por qué el asesino de su progenitora la dejó con vida “para vivir con ese dolor tan grande”.
La adolescente agregó que seguirá el ejemplo inculcado, cuidando con amor a su padre y hermanos, al tiempo que agradeció por tenerla como madre.
Esposa de agente policial lo defiende
Sin embargo, ayer, la esposa del cabo Disla Batista dijo que su esposo no es mala persona, que «las cosas no son como se dicen”, y que lo defenderá «hasta el final».
Santa de Jesús Ramírez, de 38 años, explicó que «si cuando ella (la arquitecta) nos chocó se hubiera detenido y nos hubiera socorrido, talvés las cosas no debieran llegado hasta ahí, hubiera sido diferente».
“Fue un momento muy difícil el que nosotros vivimos esa noche. Se habla muchas cosas feas de mi esposo, pero nada de eso es cierto. Yo comparto mucho el dolor de esa familia, porque eso no debió de llegar hasta ahí, pero al vernos a nosotros tirados en medio de la calle, de la pista, su niño de nueve meses, otro de dos años, y yo embarazada, fue una impotencia demasiado fuerte, bastante”, narró.
“Mi esposo no es ningún delincuente ni es lo que están diciendo y especulando todas las personas. Yo sé que eso no debió llegar hasta ese punto, pero yo quiero que, por favor, no se hablen tantas cosas feas de él, porque él no es esa persona que están diciendo”, dijo.
Agregó que Disla Batista es una persona muy respetada y muy delicada, a la cual no abandonará ahora.






