Villa Jaragua, Bahoruco.- Un hombre de 75 años se enfrentó a un caimán en el Lago Enriquillo y vivió para contarlo.
Feliciano Santana, nativo de Villa Jaragua, fue atacado y mordido por el animal de dos metros de largo, pero como él mismo narra, está vivo por la gracia de Dios. El ataque fue en su pierna derecha, donde recibió 50 puntos de sutura.
“No me canso de darle gracias a Dios y a ese amigo que estaba ahí en ese momento, sino, no lo estuviera contando, estoy vivo para un fin”, dijo.
Explicó que el ataque del caimán le vino sin él estarlo molestando.
Cuenta que la mañana del martes se dirigía a pescar con vara y lombrices al lago Enriquillo, como de costumbre, mientras preparaba anzuelo y gancho, todo transcurría con normalidad, no paso más de treinta minutos, y tres biajacas ensartas, cuando sintió el ataque del reptil en su pierna derecha.
“Al sentir las mordidas me pude agarrar de un palo y con gritos y llantos me pude comunicar con un amigo que estaba a unos 60 metros de distancia y este ciudadano pudo escuchar mis gritos de desesperación”, dijo.
Manifestó que tan pronto fue escuchado por aquel ángel, fue montado en su yola y llevado al subcentro de salud de Villa Jaragua, donde le brindaron los primeros auxilios y luego referido al hospital provincial San Bartolomé, en Neyba, donde fue visto por un cirujano y recibió la sutura de más de 50 puntos.
Manifestó que se dedica a la pesca para ganar el sustento de su familia.
Tras su odisea, llamó a los demás pescadores de la zona a que se cuiden para evitar que vivan su experiencia, en la que estuvo a punto de perder la vida.






