Por Federico A. Toribio
En nuestro amado terruño, no hay una sola calle en que no nos encontremos; por eso, como hermanos que somos, al compartir un mismo territorio, debemos tomar muy en cuenta nuestro accionar y convivencia con nuestros semejantes.
Hemos entrado en un proceso intenso de pre-campaña para la nominación de alcalde y regidores en lo municipal.
Por ello se hace muy necesario que para mantener la armonía en ambas facciones dentro de un mismo partido es imprescindible una campaña con respeto mutuo, basada en propuestas y debates.
Digo esto porque nadie al final gana solo, la madurez política debe predominar, al fin y al cabo el uno no gana sin el otro.
No se pueden ir a lo personal, mucho menos provocar heridas con palabras que luego se conviertan en rencor.
La política es una ciencia hermosa a través de la cual podemos brindar un servicio eficiente a la ciudadanía, pero es sabiéndola ejercer sin chismes, sin ofensas y en el marco del respeto.
Todos los precandidatos son gente de bien, personas respetables de nuestra comunidad, no creo que sea necesario el irrespeto; recuerden que al final tendrán que unirse como partido para competir con la oposición. Amigos míos, la unión hace la fuerza, que la madurez perdure y que se vayan corrigiendo lo que hasta el momento les hace daño a ambos grupos.
Debe haber una parte institucional como partido que sea completamente imparcial, para que sirva como árbitro en esta campaña interna. No a las ofensas, si al diálogo y la concertación. Que predomine la armonía para que el proceso sea diáfano y que al final todos sean ganadores.
Muy buenas suerte y que ganen los que el pueblo elija para alcalde y regidores.
En lo particular aunque tengo mi simpatía, respeto los demás y espero que también ellos respeten mi decisión; cada quien que haga su trabajo político con la altura que se merece.





