NUEVA YORK.- El presidente del Consorcio High Class en esta ciudad, Antonio -Tuly- Cabrera, que aglutina cientos de choferes delivery, expresó junto a sus afiliados el temor de que la industria del taxi podría irse a la quiebra si las autoridades autorizan los «vehículos robotizados», operados por Waymo, que esta semana inició con un plan piloto en sectores de Manhattan y Brooklyn.
El empresario Cabrera, hablando a nombre de los trabajadores del volante bajo su dirección, expresó su oposición a la operatividad de los «vehículos robotizados» porque asegura viene a desplazar a cientos de miles de taxistas, y por ende dejarían sin seguridad de sustentación a más de un millón de personas que dependen de ellos (esposas, hijos(as) y padres, entre otros familiares).
El empresario del transporte en la Gran Manzana especifica que los taxistas mantienen la disposición de paralizar sus labores y realizar protestas en diferentes puntos de la ciudad si las autoridades no dejan sin efecto el plan.
«Autorizar estos «vehículos robotizados» viene a ser una disposición de injusticia, arbitraria y en contra de un derecho inalienable contra trabajadores que por décadas vienen brindado un servicio que motorizan la economía diariamente de NYC”, dijo.
Cabrera precisa que los taxistas trasladan cientos de miles de personas al día que se dirigen a trabajar en bancos, consultorios, bodegas, salones de belleza, talleres, supermercados y tiendas, y otros transportados a las universidades, colegios, consultorios médicos y trabajadores sociales, entre otros, servicios que se verían afectados en gran parte con estos «robotaxis».
Los «vehículos robotizados, o coches autónomos», son automóviles equipados con sensores, cámaras y software avanzado que les permiten navegar y operar sin choferes, o con mínima supervisión.
Los choferes han expresado que estos «robotaxis» crearán serios problemas a los neoyorkinos, porque la Gran Manzana es la ciudad más poblada de los Estados Unidos, presenta estreches en sus diferentes vías por las disposiciones de las autoridades de crear «caminos exclusivos para las guaguas, bicicletas, ciclomotores y paqueos para alquilar bicicletas a través del sistema compartido Citi Bike”.
Todo esto ha llevado a eliminar más de 50 mil parqueos en las calles de la ciudad, y los neoyorkinos sufrirán un caos indescriptible y peligroso cuando un vehículo de emergencia (ambulancia, bomberos, policías) amerite de una pronta respuesta de quien esté al volante, porque ningún robot puede reaccionar a estas emergencias, ya que no estarán programados.