El cambio silencioso en Basilea
La intervención del presidente Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, acaparó la atención mediática, opacando un suceso decisivo ocurrido a 270 km al oeste, en Basilea. Allí, el Banco de Pagos Internacionales (BPI), conocido como el banco central de los bancos centrales, tomó una decisión que precipita la caída del dólar como moneda de referencia global.
El respaldo del dólar y el fin de una era
Hasta ese momento, el dólar se sostenía gracias a la economía estadounidense, que a su vez dependía del propio dólar; una relación circular basada en la confianza. Los bancos vendían oro y plata sin disponer físicamente de ellos, entregando certificados respaldados por dólares que tampoco poseían realmente. El BPI puso fin a esta práctica.
Nueva regulación: oro y plata reales
Desde el lunes 26 de enero, los bancos están obligados a contar con oro o plata en sus bóvedas para emitir certificados, lo que introduce una exigencia de respaldo físico real para estos activos.
Oro y plata: de activos riesgosos a activos de primer nivel
El BPI también reclasificó el oro y la plata: antes considerados “activos riesgosos” por la volatilidad de sus precios, ahora son valorados como “activos de primer nivel”.
El oro como centro del sistema financiero
Con este cambio, el oro ha sustituido al dólar como núcleo del Sistema Financiero Internacional y reserva monetaria mundial. Se trata de una transformación simple y silenciosa, como suelen ser los grandes cambios históricos.
De vendedores a compradores
El dólar queda reducido a un papel con números impresos; los bancos, que antes eran “vendedores” de oro y plata, ahora pasan a ser “compradores”.
Competencia por los metales y la insuficiencia de la oferta
Los bancos deberán competir por el oro y la plata con grandes corporaciones tecnológicas y militares, que emplean estos metales en la fabricación de móviles, coches eléctricos, misiles, drones y satélites. La demanda supera ampliamente la oferta disponible.
Dinero sin valor y el papel del gobierno
Bancos y corporaciones intercambiarán papel por metales preciosos, mientras el gobierno imprimirá aún más papel moneda. Así, dispondremos de mucho dinero, pero carente de verdadero valor.
Reservas internacionales desvalorizadas
Las reservas internacionales en dólares y bonos estadounidenses se convertirán en simples papelitos sin valor material.
Retorno al pasado
El futuro parece encaminado a repetir el pasado: en 1933, durante la Gran Depresión, el gobierno de EE. UU. confiscó el oro de sus ciudadanos. En 1971, Richard Nixon desterró el oro como reserva monetaria y elevó el dólar a ese estatus. Ahora, el BPI despide al dólar y restituye el oro como referencia.
El papel de Rusia, China y Venezuela
Rusia y China, que han estado acumulando oro y plata, extrajeron grandes cantidades de estos metales de Venezuela antes de la captura o posible secuestro del presidente Nicolás Maduro.
El réquiem para el dólar
Actualmente, casi la mitad del comercio mundial se realiza sin dólares estadounidenses. Somos testigos del réquiem para el dólar.




