No hay que ser un certero analista respecto al ya “agitado” proceso electoral que se observa en República Dominicana para saber que a lo interno del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) hay “serias disquisiciones”. En su seno se “desliza” una peligrosa disyuntiva electoral.
Pero expliquemos mejor y en directo: la lucha por la candidatura a la Presidencia de la República dentro del PRM, para las elecciones del 2028, ya tiene un tinte de confrontación.
No obstante, las diferencias entre sus aspirantes no llegan a que ocasione contradicciones irreconciliables o que lleguen a la división…¡Desde luego que no!
Como lo expuse en un artículo -publicado hace cuatro semanas en esta misma tribuna- aunque suman siete u ocho aspirantes a la candidatura Presidencial del PRM, la realidad es que solo tres tienen reales posibilidades de triunfar en la convención que lidera Luis Abinader quien de seguro cuando termine su mandato pasará a ser el nuevo presidente del PRM.
Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional; David Collado, activo ministro de Turismo, y Raquel Peña, vicepresidenta de la República, son las opciones más altas.
Pero no subestimemos a Guido Gómez Mazara quien en las últimas semanas se ha dejado sentir, con duras declaraciones políticas reseñadas en la prensa nacional.
Gómez Mazara, sin exponer públicamente su aspiración a la candidatura presidencial por su partido, en el panorama político del país se aprecia que sus declaraciones van por ese camino.
De manera que a Gómez Mazara lo podríamos señalar como ¡el cuarto dirigente del PRM que irá en busca de ser favorecido como candidato perremeísta en la contienda electoral del 2028.
Pero, ¿realmente es posible? ¿Reúne las cualidades políticas -y de liderazgo a lo interno del PRM- que lo lleven a ganar la candidatura presidencial?
Como lo han señalado analistas de la política vernácula, e incluso con opiniones categóricas, “el PRM se enfrenta a un reto clave para las elecciones de 2028”.
En efecto, tiene la obligación de escoger -en su convención nacional- al candidato presidencial más potable. ¡Si es que quiere seguir en el poder más allá del 16 de agosto del 2028!
En los venideros días de febrero quizás la lucha interna del PRM será más intensa y podría definirse quién se perfila como el precandidato más popular.
La disyuntiva que se observa a lo interno del PRM es innegable.
La realidad del momento es que a lo que se arriesga su cúpula es a una “mortal” división…si eso ocurre, entonces su derrota en los próximos comicios presidenciales no podrá ser evitada.
Más claro de ahí, ¡ni el agua cristalina!





