Si tomáramos el primer mes como punto de referencia, debemos aceptar que el 2026 será un año transformador. Empezamos con el secuestro, captura o arresto de Nicolás Maduro, llámele como le plazca, eso nunca había pasado. Es un precedente extremadamente desconcertante, fue un mal precedente.
Ahora tenemos a Cuba danzando sobre una cuerda floja. Le escupimos amenazas y advertencias, mientras marchamos a Irán.
Tenemos más tropas frente y entorno a Irán de las que acumulamos en Venezuela. El presidente Donald Trump envió equipos militares a Israel sin aprobación del Congreso. Rusia y China se mantuvieron al margen en Venezuela, ¿harán lo mismo en Irán?, si intervienen sería catastrófico, enfrentaría directamente a las tres principales potencias nucleares mundiales.
Con Venezuela y Cuba indefinidas, sumarle Irán aumentaría a tres los puntos conflictivos, antes de los primeros 60 días del año. El 2026 será en extremo caótico.




