Espaillat, RD. – El panorama en Gaspar Hernández continúa siendo desolador a tres días de las inundaciones que azotaron la zona, dejando a su paso viviendas destruidas y anegadas, calles cubiertas de lodo y decenas de familias prácticamente a la intemperie.
Mientras los moradores intentan rescatar lo poco que quedó en pie, los organismos de socorro mantienen activas las labores de limpieza y remoción de escombros.
Alejandro Gil, director de la Defensa Civil en Gaspar Hernández, informó que las brigadas continúan trabajando sin descanso en los sectores más afectados.
“Seguimos en labores de limpieza, acompañando a la comunidad en este proceso difícil, estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance con los recursos disponibles”, expresó Gil.
Sin embargo, el funcionario reconoció que la ayuda es insuficiente. Explicó que, hasta ahora, solo los Comedores Económicos del Estado han operado en la zona y distribuido raciones entre las familias más afectadas; el resto de la asistencia aún está pendiente.
En los barrios impactados, la sensación predominante es de abandono. Muchos munícipes aseguran que lo perdieron todo, electrodomésticos, camas, ropa, documentos y parte de la estructura de sus viviendas, entre el fango y el olor a humedad. El sentimiento que se respira es de angustia e incertidumbre.
“Necesitamos que más instituciones del Estado vengan en nuestra ayuda, no es solo comida, es reconstruir nuestras casas, recuperar lo perdido y volver a empezar”, manifestó uno de los afectados, mientras intentaba limpiar su vivienda.
En varios sectores el nivel del agua aún dificulta el tránsito, mientras residentes intentan rescatar lo poco que quedó intacto. Colchones mojados, electrodomésticos dañados y viviendas cubiertas de lodo forman parte del panorama que enfrentan las comunidades más golpeadas.






