“No existe la perfección, solo bellas versiones de la imperfección”.
THOMAS J. WATSON.
“La perfección tiene un grave defecto: tiende a ser aburrida”.
W. SOMERSET MAUGHAN
Un poderoso magnate de Estados Unidos, le rendía tanto culto al perfeccionismo, que todo lo que realizaba debía estar reñido por ese precepto. Su entorno siempre debía lucir impecable, sin el más mínimo asomo de cualquier detalle que no encajara en su visión preestablecida de las cosas.
Su obsesión por el orden, la organización y la limpieza inmaculada era tal, que decidió comprar un gran terreno en las afueras de la ciudad, para construir algo que confluyera con lo excelso y supremo. Quería comenzar desde cero, para que su casa campestre no tuviera el más mínimo defecto. Que fuera perfecta.
Después de construir su hermosa vivienda, se concentró en crear un jardín que compitiera con el paraíso. Bellos lagos, árboles importados de Japón, así como flores y rosas traídas de los lugares más distantes. Estaba extasiado con su bello jardín, por lo que buscó el jardinero más calificado del mundo para que le diera el toque final.
El jardinero proveniente de la India, era en su país, lo que llamamos un gurú, con gran sabiduría y comprensión sobre la existencia. Luego de tener una semana colocando matas, fletes, rosas y adornos, se sentó en una colina de la cual se observaba esa obra maestra de la jardinería.
Bajó tranquilo, se montó en una camioneta acompañado de varios trabajadores y se dirigió a un bosque cercano. Procedió a llenar varios sacos de hojas, para terminar regándolos en todo el jardín.
Cuando el magnate observó este espectáculo, casi le da un infarto, por lo que a gritos se dirigió donde el jardinero, pidiéndole una explicación, de tomar semejante actitud. Le dijo que había echado a perder todo lo realizado, ya que ahora el jardín lucía diferente, sin la absoluta limpieza que tenía antes de volverse loco y verter toda esa basura.
El jardinero- gurú , con mucha paciencia y serenidad, le dice, que cuando desde la colina vio el jardín, se pudo dar cuenta que parecía algo sin vida. Esas hojas lo que han hecho es darle un sentido realista, porque nada puede ser tan perfecto sin parecer aburrido y soso. La vida es perfectamente imperfecta le dijo al magnate.
El gurú le pidió al millonario estadounidense que lo acompañara a la colina, desde donde observaron el jardín y este se convenció que lucía diferente y lleno de vida, con las hojas esparcidas por diferentes sitios. Entonces el gurú le manifestó que en una ocasión conoció una persona, que le hizo comprender lo equivocado del concepto sobre la perfección.
Le manifestó el gurú, que esa persona ya anciana, le dijo que iba a morir solo, porque se pasó la vida buscando la mujer perfecta. La cual encontró en una ocasión ya muy avanzado de edad. El magnate le pregunta al jardinero, si la encontró porque no se quedó con ella. El jardinero le responde: porque ella también estaba buscado al hombre perfecto.
Como ven queridos lectores y como nos dice el relato: la perfección es un simple anhelo e ilusión de la mente.





