"Las pequeñas acciones de cada día hacen o deshacen el carácter".
OSCAR WILDS
"No se sale adelante celebrando éxitos, sino superando clamorosos fracasos".
ORISON MARDEN
"La madurez es la edad en que uno ya no se deja engañar por sí mismo".
RALPH EMERSON.
Abraham Lincoln fue uno de los presidentes más extraordinarios que tuvo Estados Unidos, teniendo el mérito de haber sido quien abolió la esclavitud en ese país.
En su juventud Lincoln tenía una tendencia a actuar con emotividad, era polémico y controversial, lo cual lo llevó a encontrarse con innumerables problemas. Tenía una morbosa inclinación a escribir artículos sarcásticos, burlones y humillantes.
Estos artículos los escribía tanto en periódicos locales, como en pasquines y cartas anónimas. En una ocasión escribió una carta anónima burlona, dirigida a un político irlandés, llamado Shields.
Esa carta anónima produjo un gran morbo en la comunidad, provocando que todos estallaran en carcajadas, convirtiéndose ese acontecimiento en la burla del momento.
Shields unas semanas después descubrió que el autor de la carta fue Lincoln, a quien de inmediato desafió a un duelo público, quien por honor no tuvo más remedio que aceptar. Por la intervención de algunos padrinos, el duelo se suspendió a última hora, salvando Lincoln la vida ya que el irlandés era un experto tirador.
A partir de ahí Abraham Lincoln cambió la visión de la vida, haciendo conciencia de que no iba por buen camino. Se convirtió en un hombre más prudente, que fue lo que le permitió ser presidente de Estados Unidos y lograr liberar este país de la esclavitud.
Lincoln logró un control emocional de tal magnitud, que quedó resumido en su famosa frase: "Sin malicia para nadie, con caridad para todos". O aquella frase que dirigió a su esposa en una ocasión: "No lo censuréis son tal y como seríamos nosotros en circunstancias similares".
La prudencia de Lincoln era tan elevada, que cuando fue a tomar juramento como presidente en el Senado, un burgués arrogante se paró y le dijo: "Quiero recordarle que su padre fue un zapatero".
Pero Lincoln tenía dominio de su mente y emociones, por lo que le respondió: " Le agradezco infinitamente que me haya recordado a mi padre, que ya murió, porque estoy seguro que nunca seré tan buen presidente, como buen zapatero fue él". Concluyendo con estas palabras: "Si mi padre les hizo zapatos y necesitan algún arreglo, siempre estaré a su disposición. Pero deben tener en cuenta una cosa. No soy tan bueno como él fue, pues era un artista".
Este relato sobre Abraham Lincoln nos muestra, lo importante de actuar con prudencia y tener control emocional antes de responder. Lincoln cometió muchos errores en su juventud, como todos, pero la experiencia lo llevó a cambiar su visión de la vida, para convertirse en una leyenda para la humanidad.
LOOR A ABRAHAM LINCOLN






