San Francisco de Macorís.- La historia de los Gigantes del Cibao no es solo la crónica de un equipo de béisbol, sino el resultado de un esfuerzo colectivo por el desarrollo de la región Nordeste de la República Dominicana. Al cumplir tres décadas desde su fundación en 1996, la franquicia se consolida como un pilar deportivo y social.
Origen y Fundación: El Despertar del Nordeste

La necesidad de una sexta franquicia nació en un foro del Consejo Regional de Desarrollo (CRD) en febrero de 1994 en Jarabacoa. Líderes como Ysócrates Peña Reyes y José Aníbal García impulsaron el proyecto bajo la premisa de que la región era un "gigante dormido". Junto a ellos, Abraham Abukarma Cabrera y Monseñor Jesús María de Jesús Moya junto con los directores de la entidad en las provincias que los componen. De ahí salió el nombre “Gigantes del Nordeste”.
Hito Clave: El 23 de abril de 1996, la LIDOM cedió formalmente la dirección al grupo de empresarios del CRD, quedando presidido por José Aníbal García en su condición de presidente.
Primeros Pasos: El 14 de mayo de 1996 se realizó el primer sorteo de peloteros y se designó al inmortal Julián Javier como su primer manager.
Cabe resaltar, que al participar su equipo por primera vez en nuestra pelota profesional, tuvo como primer mánager Julián Javier, gerente general a Luis Silverio y asistente a Leo Wahsmann; la dirección de prensa integrada por Odilis Hidalgo, David Díaz y Tony Reyes; narradores a Luis Ramón Polanco, Machacho González y Milton Rey Guevara; comentaristas a Adalberto Guzmán y Héctor García, en la animación José Guillermo Disla, además, a Williams de Jesús Salvador y Alejo Abukarma, como médicos, así como, Diòmedes Castellanos en las funciones de administrador, y Francisco Calderón Hernández, Ricardo Rojas Espejo, Gustavo Olivo Peña, Bienvenido Calderón y Adriano Cruz Marte, como asesores honoríficos en el área de prensa y comunicación. También, Lic. Jaime Antonio Marizán Santana, encargado de la creación y formulación de su primer sistema digital y electrónico.
Identidad y Simbolismo

El nombre y los colores del equipo están profundamente arraigados en la tierra del Cibao:
- Color Mamey: Representa la flor de la amapola, característica del Nordeste.
- Color Marrón: Alude al cacao, siendo la región la mayor productora del país (de ahí su eslogan, "El Poder del Cacao").
- El Caballo: Símbolo de potencia y nobleza.
Trayectoria deportiva
Desde su debut el 25 de octubre de 1996 (venciendo a las Águilas Cibaeñas 5-2), el equipo ha evolucionado de ser los "Gigantes del Nordeste" y "Pollos del Cibao" hasta su identidad actual. Bajo la dirección de la familia Rizek, han alcanzado la gloria máxima con dos campeonatos: 2015 y 2022.
Un compromiso más allá del terreno

Lo que distingue a los Gigantes es su impacto social. En colaboración con el CRD, mantienen programas permanentes para la niñez y la juventud, con un enfoque especial en la inclusión de personas con discapacidad, invitándolos regularmente al Estadio Julián Javier para integrar a todos los sectores en la pasión del deporte.
Cuna de estrellas
La franquicia ha sido el hogar de figuras de talla mundial, tales como:
- Nelson Cruz
- Albert Pujols
- José Reyes
- Marcell Ozuna
- Ketel Marte
En estos 30 años, los Gigantes del Cibao han pasado de ser un sueño regional a una realidad nacional, demostrando que, efectivamente, "El Cibao es Gigante".
Corresponde valorar el impacto de la iniciativa del CRD, ademàs, resaltar la incidencia que han venido teniendo en el desarrollo socieconòmico y deportivo del pais, a travès de las ejecutorias de su nueva directiva, que encabezan los empresarios Samir Rizek y Hèctor Josè Rizek Sued, además, de la empresa operativa que coordina Alfredo Acebal Rizek.
Gran gloria y loor para los Gigantes del Cibao y el país:
Gran gloria y loor a los Gigantes del Cibao, a todos los componentes de la sociedad dominicana, especialmente a la fanaticada del béisbol y a todos los amantes de los deportes, por haber hecho de la más joven franquicia de nuestra pelota profesional, parte esencial de nuestro diario vivir, sobretodo, por incrustarla para siempre en sus corazones, como uno de los símbolos más grandiosos y luminosos del país.







