SANTO DOMINGO.- La selección nacional masculina de baloncesto de la República Dominicana está lista para asumir uno de los compromisos más importantes de la primera fase de los Clasificatorios FIBA rumbo a la Copa del Mundo Catar 2027, cuando este viernes reciba a Estados Unidos en un duelo que promete grandes emociones.
El partido se disputará a partir de las 8:00 de la noche en el Palacio de los Deportes Profesor Virgilio Travieso Soto, en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, escenario que volverá a vestirse de gala para respaldar al conjunto tricolor.
El equipo dirigido por el argentino Néstor "Che" García llega con marca de 3-1, igualado con Estados Unidos en el liderato del Grupo A. Aunque ambas selecciones ya aseguraron su boleto a la segunda ronda de las eliminatorias mundialistas, el encuentro tiene un valor especial, ya que definirá posiciones en el grupo y permitirá seguir acumulando victorias que serán arrastradas a la siguiente fase del torneo.
Consciente de la importancia del compromiso, García confirmó este jueves la plantilla de 12 jugadores que defenderán los colores patrios frente al poderoso conjunto estadounidense.
La escuadra dominicana estará integrada por Andrés Feliz, Jean Montero, Gelvis Solano, Jassel Pérez, Christopher Duarte, Justin Minaya, RJ Luis, Ángel Núñez, Juan Guerrero, Ángel Luis Delgado, Joel Soriano y Luis Santos.
El estratega argentino contará además con el respaldo de un experimentado cuerpo técnico integrado por los dominicanos Eulis Báez, David Díaz y Abraham Disla, junto al asistente español Sergio Jiménez.
Tras el enfrentamiento ante Estados Unidos, la selección dominicana viajará para enfrentar a Nicaragua el próximo lunes 6, a las 8:00 de la noche, con el objetivo de cerrar con éxito esta tercera ventana clasificatoria y mantener el impulso de cara a la siguiente etapa del camino hacia la Copa del Mundo Catar 2027.
Con el respaldo de su afición y el buen momento que atraviesa el equipo, República Dominicana buscará escribir un nuevo capítulo en su historia y reafirmar su condición de una de las principales potencias del baloncesto del continente.






