En mi primera entrega me referí al PLD, ahora realizaré mi interpretación en relación al partido oficialista, el PRM.
Para tener una visión clara sobre la vida interna del PRM, es necesario hacer una breve narrativa sobre su surgimiento y evolución hasta la actualidad. Como todos sabemos el PRM surge como un desprendimiento del PRD, el cual se había convertido en una entidad dominada por un único dueño, Miguel Vargas Maldonado.
Después del famoso intercambio de sillas en aquella actividad muy cuestionada por la sociedad, Hipólito, Abinader y otros connotados dirigentes de esa organización deciden dejar atrás al PRD y constituir un nuevo partido, que llamaron Partido Revolucionario Moderno- PRM.
En el 2016 Luis Abinader fue como candidato del PRM, donde sacó un 35% de los votos. Para las elecciones del 2020, el PRM mantenía una situación de simpatía electoral parecida a la del 2016, pero logró ganar las elecciones por la división que se produjo en el PLD.
Esa división del PLD también permitió que en el 2024, Luis Abinader se reeligiera sin mayores dificultades, ganando con un 57% en primera vuelta. En la actualidad la organización oficialista, fruto del desgaste natural de tres periodos y múltiples factores que tienen que ver con su visión de gobierno, ha descendido de manera significativa en la simpatía del electorado.
Todas las mediciones indican que las posibilidades del PRM ganar en una primera vuelta son muy difíciles, por lo que su estrategia se centrará en obtener un triunfo en segunda vuelta. Mi interpretación me dice, que los puntos básicos en que se enfocará el oficialismo para lograr ese objetivo son los siguientes.
1ro. Empujar a través de todos los mecanismos posibles, para lograr una mayor fragmentación de la posición. Lo que en la actualidad le está dando excelentes resultados.
2do. Lograr el mayor abstencionismo posible, ya que su voto duro por una nómina pública de casi 900 mil personas y otras ayudas directas, sobrepasan los dos millones de votantes, lo cual equivaldría a un 40% si votan 5 millones de personas y un 50-% si solo votan 4 millones y medio.
3ro. Tratar por todos los medios posibles, que la situación económica no avance a un nivel de crisis, para que le permita poder llegar al proceso electoral con cierto nivel de respiro y manejo de las adversidades.
4to. Lograr un triunfo arrollador en las elecciones municipales de febrero del 2028, para marchar con una percepción muy favorable hacia las presidenciales.
5ta. Sobre todo y quizás lo más importante, lograr mantener unificado al PRM en el proceso interno. Lo cual desde el poder, aumenta significativamente sus posibilidades, por las múltiples alternativas y ventajas que implica manejar los recursos públicos.
Hasta el momento todo infiere que en el PRM, sobrevivirán dos fuerzas internas hasta el 2028, me refiero a David Collado y Carolina Mejía. El primero con un fuerte apoyo de un sector empresarial y la segunda al estar sustentada por la estructura interna de su padre, Hipolito Mejía.
Soy de opinión que la situación en esa entidad política no está todavía claramente definida, porque aunque David goza de mayor simpatía, Hipólito controla una fuerte estructura partidaria. Esto infiere que la elección de su candidato será muy difícil y su verdadero reto será salir unificado de esa situación.
Los demás aspirantes que todavía expresan su actitud de competir internamente, con los meses se irán apagando, sumándose a los dos candidatos con mayor consolidación y posibilidades. Desde ya estamos observando que Yayo y la vice se están inclinarando por David y Weligton lo está haciendo por Carolina.
Mi interpretación final es que la única manera del PRM continuar en el poder más allá del 2028, será proporcionablemente posible, a la fragmentación de la oposición. A esta conclusión es fácil de llegar, porque si unificamos la intención del voto fuera del PRM, en la mayoría de escenarios posibles, sobrepasan el 50% de intención del voto.






