Santo Domingo.- Los escenarios políticos están tomando tensiones que muchos de los políticos tradicionales habían descartado, La más reciente ocurrió este fin de semana durante un acalorado intercambio de palabras entre el expresidente Hipólito Mejía y el empresario digital e influyente Santiago Matías, conocido popularmente como "Alofoke".
Todo se originó a raíz de las recientes intenciones de Matías de incursionar formalmente en el escenario electoral con miras a las elecciones próximas, a lo que el exmandatario reaccionó practicamente descartando sus posibilidades.
Sin titubeos, como es su característica, del exmandatario descalificó las aspiraciones de Alofoke, asegurando que sus posibilidades electorales son mínimas, al tiempo vaticinó que, en un eventual certamen en las urnas, el proyecto político de Alofoke quedaría en el “sótano".
Lejos de guardar silencio, Santiago Matías respondió de forma contundente y con un tono desafiante a través de sus plataformas digitales.
El comunicador aseguró de manera categórica que obtendrá un respaldo electoral superior al de la actual alcaldesa del Distrito Nacional e hija del exmandatario, Carolina Mejía, de cara a los comicios del 2028.
Para reafirmar su postura, el mediático Alofoke lanzó un reto público en el que ofreció apostar dinero con dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) o con cualquier ciudadano común a favor del éxito de su iniciativa.
“Apuesto con cualquier perremeísta o ciudadano común que saco más votos que Carolina Mejía en el 2028 con el partido nuevo. Me avisan dónde paso cada peso”, expresó Matias en sus redes sociales, encendiendo de inmediato el debate entre sus seguidores y diversos analistas del ámbito político nacional.
Esta confrontación se produce poco después de que Santiago Matías anunciara la creación de su propia organización política, decisión que tomó tras haber rechazado públicamente una oferta del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) para optar por una candidatura presidencial.
Anunció además que realizará un reality en vivo en cada pueblo del país durante la recolección de firma para el reconocimiento de su partido ante la Junta Central Electoral (JCE).






