Santo Domingo Este.- Un raso de la Policía Nacional, de 23 años, mató a tiros una menor de 14 años, con quien, según las investigaciones preliminares, habría mantenido una relación sentimental.
Santo Domingo Este.- Un raso de la Policía Nacional, de 23 años, mató a tiros una menor de 14 años, con quien, según las investigaciones preliminares, habría mantenido una relación sentimental.
El raso Edwin De los Santos Guerrero, formado bajo el nuevo modelo de reforma policial, fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público acusado de la muerte de la menor identificada con las iniciales W.M.I.
El agente se encontraba asignado a la institución policial y su arma de reglamento, una pistola CZ P-10 C, calibre 9 milímetros, permanece bajo control de las autoridades como parte de las evidencias del caso.
La menor fue encontrada sin vida en una de las habitaciones del segundo nivel de una vivienda ubicada en la calle 4 del sector Mendoza, donde presentaba una herida de arma de fuego.
Las autoridades aún investigan las circunstancias exactas en que ocurrió el disparo y no han establecido de manera definitiva la responsabilidad penal del agente.
Un tío de la víctima identificado como Juan Francisco Núñez Canelo dio una versión de los hechos.
“Él la mandó a buscar en un motor Uber. La sobrina mía vino a la casa de él y ahí cometió la tragedia. Le dio un tiro en la frente. Cuando vio que mató a la joven, llamó al papá y el papá fue quien lo entregó aquí a la Policía. Ahí fue cuando ellos recogieron su cuerpo, sin autorización de nosotros ni nada, sin la presencia de ningún familiar”, relató al canal Guasapo TV.
El detenido fue entregado al Ministerio Público, mientras los investigadores profundizan las pesquisas y esperan los resultados de los peritajes y demás evidencias recolectadas en la escena.
Las autoridades deberán determinar si el arma de reglamento del agente fue utilizada en el hecho, así como establecer la secuencia de acontecimientos que terminó con la muerte de la adolescente y las responsabilidades penales que correspondan.
El caso plantea interrogantes sobre los mecanismos de supervisión, formación y control de los miembros de la institución, especialmente en el contexto del nuevo modelo de reforma policial, cuyo propósito es fortalecer la profesionalización y conducta de los agentes.






