SANTO DOMINGO.- El autodenominado detective Ángel Martínez fue condenado a un año de prisión suspendida y al pago de una indemnización de RD$2 millones, tras declararse culpable de los hechos por los que fue procesado por difamación e injuria contra la ministra de Interior y Policía, Faride Raful.
La decisión fue emitida por la jueza Clara Luz Almonte, de la Sala Penal del Distrito Nacional, durante la audiencia celebrada este martes.
A su salida del tribunal, el abogado de Raful, Miguel Valerio, destacó como elemento principal del proceso la declaración de culpabilidad de Martínez.
“Culpable, es lo importante. Yo creo que será la gran noticia con un penal abreviado”, declaró el jurista.
¿Cómo comenzó el caso?
El proceso judicial se originó a partir de una querella presentada por Raful contra Martínez por declaraciones difundidas a través de plataformas digitales, en las que, según la acusación, se hicieron afirmaciones sobre supuestos vínculos de la funcionaria con el narcotráfico.
La querella fue depositada el 30 de mayo de 2025 ante el Ministerio Público, acompañada de una constitución en actor civil.
En julio de ese mismo año, a Martínez le fueron impuestas medidas de coerción que incluyeron impedimento de salida del país, una garantía económica y el uso de un grillete electrónico.
Raful había reclamado inicialmente RD$50 millones como indemnización por los daños que, según alegó, las declaraciones ocasionaron a su honor.
Reacciona Faride
Ante la sentencia la ministra Raful dijo que representa un ejemplo y una lección de respeto al honor y a la dignidad.
Dijo que el tribunal actuó con total independencia, valorando las pruebas y evidencias presentadas durante el proceso judicial que por difamación e injuria presentó contra Martínez.
Consideró que la condena sienta un precedente fundamental para la sociedad dominicana, demostrando que existen normas para preservar el honor, el nombre y la dignidad de las personas.
Raful hizo un llamado a quienes ejercen en los medios de comunicación a trabajar basándose en pruebas y evidencias reales, y no en mentiras o difamaciones que afecten derechos fundamentales garantizados por la Constitución.
“Seguiré diciendo lo que tengo que decir”
A su salida del juzgado Martínez aseguró que continuará ejerciendo como comunicador y expresando públicamente sus planteamientos.
Sostuvo que la experiencia que le deja la sentencia es que debe continuar adelante y no guardar silencio por temor.
“Hay que seguir adelante. Hay que decir lo que hay que decir. No hay que callar por tener miedo”, manifestó.
El comunicador también rechazó que su postura implique abandonar sus declaraciones o dejar de ejercer su labor.
“Yo estoy diciendo lo que tengo que decir. Yo soy un comunicador y seguiré siendo comunicador”, expresó.
Dice enfrenta una lucha por su vida
Martínez, de 73 años, también se refirió a las dificultades que, según afirmó, ha enfrentado durante su trayectoria y a los conflictos que dice tener con el Gobierno y el narcotráfico.
“Yo creo que ninguno de los que está aquí ha pasado por las cárceles que yo he pasado. Yo tengo el Gobierno encima, es el narcotráfico que tengo encima”, declaró.
“Es justo que yo defienda mi vida y defienda mi derecho a la libertad de vivir estos años que me quedan”, sostuvo.
Niega que haya cambiado su posición
Sobre si se había retractado de sus declaraciones, Martínez rechazó esa interpretación y defendió nuevamente su condición de comunicador.
“Yo estoy diciendo lo que tengo que decir. Yo soy un comunicador y seguiré siendo comunicador”, reiteró.






