En el 2023 sostuve un encuentro de mucha calidad, con el presidente Luis Rodolfo Abinader, donde por espacio de 25 a 30 minutos, charlamos de manera amena sobre temas literarios e históricos.
Ese encuentro se realizó por iniciativa del amigo Julio César Valentín, presidente del partido JS. Acordé con Julio César, que iba a asistir a su solicitud de visitar al presidente, con el único objetivo de saludarlo y entregarles dos de mis libros.
Valentín no me pudo acompañar a la cita, ya que el día de la entrevista se le presentó un viaje de imprevisto, por lo que me acompañó Angeolino, alcalde de Tamboril y secretario general de JS. Quien fue testigo presencial de lo conversado.
Debo reconocer que desde que llegamos al ante despacho fuimos tratado con mucha cortesía y a los pocos minutos ya estábamos en el salón presidencial. El mandatario nos recibió en un tono muy relajado y sobre todo muy educado, sin hacer sentir el elevado estatus que le otorga su posición de primer mandatario.
Después del saludo protocolar, le entregué mis libros y de inmediato por su iniciativa iniciamos una conversación sobre literatura, pero sobre todo de historia universal. Me sentí de maravilla al entrar a mi territorio, al hablar de historia romana y griega.
Me manifestó que estaba escribiendo su autobiografía y que le fascinaba la historia. El tiempo pasó rápido, como ocurre cuando se habla de estos temas. Eso hizo que Angeolino interviniera mirando su reloj, lo que hizo que a los pocos minutos concluyéramos la agradable conversación.
Puedo decir y Angeolino es testigo, que no hablamos de temas políticos, yo no fui a pedir nada y el presidente muy respetuoso tampoco me hizo ninguna insinuación. Pero puedo decir que sentí una gran satisfacción por el trato cordial y deferente que me dispensó. Unos minutos que para cualquier mortal serán pocos, pero para alguien con sus responsabilidades son una eternidad.
Mi experiencia de ese encuentro es que me llevé una sorpresa, ya que no pensaba que el presidente Abinader, tenía esas inquietudes sobre la historia universal. Salí de ahí convencido que el presidente es una persona culta, educada y con una excelente preparación en el terreno intelectual.
Además, que es humilde, educado, cercano, respetuoso y muy conversador. Eso nadie me lo contó yo lo viví y lo expreso sin ninguna intención particular. Si la hubiera tenido, seguro que ese día le manifiesto alguna pretensión y lo más posible que me hubiera complacido.
Lo más probable que se pregunten la razón de hablar sobre algo que pasó hace más de 3 años. Les puedo decir en ese tenor, que en ocasiones es mejor dejar que sea el tiempo que ponga las cosas en su lugar y quien demuestre sin tener que dar explicaciones, el nivel de seriedad y coherencia de cada quien.
Desde que renuncié del PLD en diciembre del 2022, manifesté que no me inscribiría jamás en otra organización, que me convertiría en un ciudadano común, con plena libertad de opinar y de apoyar a quien quisiera, sin hacer compromisos políticos partidarios.
En el 2023 decidí darle una mano a un amigo que me lo solicitó, aportándole ideas y sugerencias para la formación de un nuevo partido, que luego se convertiría en JS. Ese amigo es Julio César Valentín, quien también me solicitó apoyo en MTS para su organización.
Cumplí con el amigo sin ningún compromiso partidario futuro, lo cual, aunque muchos lo ponían en duda, en el día de ayer mi dilecta amiga Ilcania Tinea, me envía los datos que dicen que estoy hábil para votar en la consulta del PLD. Eso ocurre porque, aunque renuncié de esa entidad, no me sacaron del padrón, pero no aparezco inscrito en ningún otro partido.
Como decía el tiempo es el mejor aliado de la verdad, no tengo ninguna afiliación partidaria, ya que aparecer en el padrón del PLD es por un error, porque mi carta de renuncia deja eso sin efecto.
Aclarada la situación, reitero que como analista independiente mis opiniones siempre estarán basadas en lo que creo correcto. Al mismo tiempo, que al no tener compromisos partidarios, dependerá de las circunstancias la posición que asuma en cualquier proceso electoral.
Mi voto, mi apoyo irá en la dirección de lo que considere en su momento, sea esto para apoyar un regidor, un alcalde, un diputado, un senador o a un presidente del país. Sin importar al partido que pertenezca, porque solo veré las condiciones políticas, paro también éticas, morales y de honestidad.
Por último, quiero aclarar, que para la presidencia jamás apoyaré un outsider-dictador, porque considero que el sistema de partidos con sus defectos y debilidades todavía representa lo mejor para el país.






