Los últimos acontecimientos ocurridos en Francia, de inmediato han querido ser aprovechados por mentes enfermizas, para tratar de confundir y querer presentarlo como una responsabilidad de la migración. Esos enfermos cognitivos, con una ofuscación étnica (xenofobia), quieren reducir todo a acciones de los descendientes de musulmanes y africanos.
Francia es uno de los pueblos con mayor consciencia política del mundo y con mayor activismo cultural y social. Teniendo una extensa historia de revoluciones, revueltas, huelgas, que derrocaron reyes y gobiernos, lo que los ha convertido en un faro de luz entre todos los europeos.
La primera revolución burguesa del mundo en contra de la monarquía, se realizó en Francia en 1789. En 1830, después de tres días de revuelta los franceses derrocaron al rey Carlos X. En 1848 derrocaron la monarquía de Julio y proclamaron la Segunda República.
En 1871, se levantó y proclamó la Comuna. En 1936, Francia fue barrida por una oleada de huelgas obreras, logrando el reconocimiento laboral de 40 horas y las vacaciones anuales pagadas. En 1968, comienzan protestas en las universidades que luego se trasforman en una revuelta popular, a las que se unieron 10 millones de trabajadores.
Esa revuelta paralizó a Francia, económica, social y políticamente, obligando a Charles de Gaulle, a convocar a elecciones, disolviendo la Asamblea Nacional. En 1995 una serie de huelgas paralizaron el transporte y las instituciones del Estado. En el 2006, las protestas estudiantiles obligaron al gobierno a retroceder en la nueva ley de trabajo.
Las revueltas de los chalecos amarillos del 2018, sacudieran a Paris durante meses, por el impuesto a los combustibles y las presiones económicas, hasta llegar a las protestas masivas contra el sistema de pensiones en 2023.
Por todo esto podemos afirmar que solo ignorantes, que no conocen la historia de Francia, pueden decir que este país se acerca a una guerra civil de los blancos franceses y los inmigrantes. Sin entender que es una lucha por los derechos conquistados a través de generaciones de huelgas y enfrentamientos.
Simplemente Francia no piensa retroceder en los derechos ganados, de atención sanitaria, educación, servicios públicos y protección social. Francia se ha levantado de nuevo, por la crisis económica, el endeudamiento externo y el deterioro de la calidad de vida de sus ciudadanos.
Sencillamente, los franceses no son como los estadounidenses, porque para ellos a los gobiernos no se le agradece, sino que estos deben de proveerlos de sus servicios básicos a cambio de los impuestos que pagan. Esa es la diferencia que los xenófobos con Trump a la cabeza no entienden, queriendo señalar que la inmigración es la causa de todos los problemas.
Con Francia no inventen, porque Francia es grande y tiene su historia.






