Puerto Príncipe.- El secuestro de cuatro militares salvadoreños en Haití provocó una respuesta directa del presidente Nayib Bukele, quien anunció una operación para localizarlos, advirtió a las pandillas responsables y desplegó más de 2,000 efectivos para apoyar las labores de rescate.
Los cuatro militares, técnicos aeronáuticos integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), desaparecieron el 18 de octubre de 2026, después de que el vehículo en el que se desplazaban fuera emboscado en la localidad de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.
Según las informaciones divulgadas sobre el caso, los efectivos regresaban de comprar alimentos cuando fueron atacados por hombres armados. Desde entonces, las autoridades no han confirmado su paradero ni su estado.
La respuesta de Bukele
Ante el secuestro, Bukele anunció una operación para rescatar a sus compatriotas y advirtió a las organizaciones criminales que habría consecuencias si los militares no eran devueltos con vida.
El mandatario también rechazó que el despliegue salvadoreño representara una invasión a Haití.
«Esto no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión al país de Haití», expresó, al explicar que el objetivo era localizar a los efectivos y apoyar los esfuerzos de seguridad.
Como parte de la respuesta, El Salvador desplegó alrededor de 2,000 militares en territorio haitiano, según los reportes divulgados el 29 de octubre.
El contingente fue destinado a respaldar las operaciones de búsqueda y las acciones contra las pandillas.
«Dios nos concederá la victoria»
Bukele también recurrió a un mensaje religioso para defender la misión y responder a quienes cuestionaban los riesgos de enfrentar a las organizaciones criminales haitianas.
«Cuando Dios nos conceda la victoria, los mismos que hoy dicen todo eso cambiarán su discurso», manifestó el presidente, quien agregó que los militares habían encomendado la misión a Dios.
El mandatario concluyó su mensaje con la frase: «Dios nos concederá la victoria. El Creador del Universo está con nosotros».
Restos humanos sin identificar
La investigación también estuvo marcada por el hallazgo de restos humanos calcinados, entregados a través de una organización humanitaria a la Fuerza de Supresión de Pandillas.
Sin embargo, la misión aclaró que no podía confirmar si correspondían a los cuatro salvadoreños desaparecidos. Bukele, por su parte, rechazó que pertenecieran a sus militares.
Hasta el 29 de octubre de 2026, no existía confirmación oficial sobre la localización de los cuatro efectivos ni sobre su estado.
El caso mantiene la atención sobre la situación de seguridad en Haití y la participación de El Salvador en las operaciones internacionales destinadas a enfrentar a las pandillas que operan en ese país.






