Un Abelito falsificado

Un Abelito falsificado

23 febrero 2015030 Recuerdo (lo recordamos) al sencillo y afable Abelito Rodríguez del Orbe de fines de los 70 que, asistido por un pino nuevo llamado Leonel Fernández, defendía las causas histór
¿Y quieren más?

¿Y quieren más?

21 febrero 2015030 ¡La verdad es que la gente es muy agallúa! Sucede que las declaraciones del delincuentazo de Quirino en radio y televisión se requete repiten miles y miles de veces en todas las
Tonito, amigo siempre

Tonito, amigo siempre

20 febrero 2015030 Lo recordaré por su decencia. Por la palabra acompañada de la sonrisa, aun en el más duro debate de las diferencias.  En fin, lo recordaré por su sentido de respeto al otro y
Casi se me olvida Caamaño

Casi se me olvida Caamaño

19 febrero 2015030 Por poco se me olvida, Coronel de siempre, que su gesta fue en la República Dominicana, país donde ganó sus auténticos galones en combate; que fue aquí donde usted cambió sus
Danilo y la sangre

Danilo y la sangre

18 febrero 2015030 Ahora, a 37 años de aquellos sangrientos doce, la misma caverna, hoy con otro ropaje, quiere sangre. “Muerte a los traidores”. Sangre. En las calles y en los parques. Sangre.
¡Cuánta mezquindad con Leonel!

¡Cuánta mezquindad con Leonel!

17 febrero 2015030 El Comité Político del PLD ha sido muy mezquino con Leonel, pues debió llevarle a su casa por lo menos seis abrazos solidarios ante tantas bajezas en apenas 10 años, pues en ma
Hay abrazos y abrazos

Hay abrazos y abrazos

16 febrero 2015030 Hay varios tipos de abrazos y muchas las motivaciones para ofrecerlos. Está el abrazo de felicitación por un premio o un triunfo trascendente. Tenemos el abrazo efusivo de "¡cu
Consenso casi unánime

Consenso casi unánime

14 febrero 2015030 Hace muchos años (posiblemente desde cuando el Obispado se le rebeló a Trujillo, con O’Reilly y Panal en la vanguardia) aquí no se producía, como lo vemos hoy, después que h
Quirino y los silencios

Quirino y los silencios

13 febrero 2015030 Tras la fuerte y “espontánea” descarga pública de Quirino, ante lo cual Leonel Fernández guarda sospechoso silencio, hay otros silencios importantes en los espacios donde se