Santo Domingo, RD.- La procuradora Miriam Germán Brito prohibió a los fiscales del país levantar “actas de compromisos”, que dejen en libertad a agresores en los casos que reúnen una serie de características que alertan a las autoridades sobre un potencial feminicida.
“Queda totalmente prohibido levantar actas compromisos en materia de violencia feminicida”, plantea Germán Brito en la instrucción impartida al Ministerio Público en la que advierte, además, que se trata de una postura que “deberá permanecer invariable”.
“A pesar de que la víctima -como consecuencia del Síndrome de la Mujer Maltratada o la indefensión aprendida- quiera establecer un acuerdo, es importante tener en cuenta que para acordar, el consentimiento de las partes no puede estar viciado y una mujer que tiene su vida en riesgo frente a su verdugo agresor carece de libertad para convenir al margen de las secuelas que deja la violencia feminicida”, indica el comunicado.
La medida busca reducir el riesgo de tragedias en el entorno de hombres con relaciones tóxicas con sus parejas o exparejas e incluso con su ámbito familiar, tras varios casos de feminicidios en donde las víctimas ponen las denuncias contra sus agresores y luego son asesinadas.
Se trata de una decisión firme que deberá facilitar el apresamiento -y hasta persuadir en muchos casos- a hombres como los responsables de matar a decenas de mujeres cada año en los casos de feminicidios y feminicidios no íntimos.
La instrucción general obliga a los fiscales que reciben denuncias de mujeres maltratadas a evaluar un conjunto de indicadores de riesgo relevantes en los conflictos de violencia con potencial feminicida, empezando por “los antecedentes de violencia de género de los imputados”.
Otro indicador será la existencia de multiplicidad de denuncias contra el hombre agresor. Además, las señales de alertas que vinculen al imputado a crímenes graves como el sicariato, el maltrato infantil, el consumo o tráfico de drogas o el porte y tenencia legal e ilegal de arma de fuego.
También el tipo y la forma de las heridas o golpes propinados a la mujer tendrá un alto significado de riesgo, las agresiones en el cuello, la caja torácica o en las manos.
Serán señales de alertas para los fiscales las amenazas de muerte, la violencia de género en compañía de delitos sexuales o los actos de tortura y barbarie.
“Cuando se comprueba o detecta que el imputado incumplió la orden de protección, esto es un indicador de riesgo feminicida y de irrespeto a la ley, es un desafío a la autoridad”, advierte en su instrucción Germán Brito.
“El agresor evidencia con su conducta que no acata las disposiciones judiciales y que representa un peligro inminente para la víctima”, añade.
En lo adelante, las armas de fuego de hombres implicados en un caso de violencia intrafamiliar y sexual serán retenidas sin importar que la porten en forma legal, “especialmente cuando este ha sido parte de la violencia o amenaza infringida”.
“Cuando una víctima desiste de su denuncia o proceso, esta acción para nada compromete el accionar del Ministerio Público, que debe procurar siempre, aparte del testimonio de la víctima, otros elementos probatorios por si se produce tal circunstancia”, advierte la magistrada.






