SANTO DOMINGO.- A pesar de su larga ausencia de los escenarios y la música, el cantante español Julio Iglesias se mentiene acaparando titulares y dando de qué hablar, ya sea por las tantas veces que ha tenido que desmentir su muerte o simplemente por los memes que cada año circulan en redes sociales debido al mes que coincide con su nombre.
Esta vez el mención es más embarasoza, pues varias exempleadas del servicio doméstico lo han acusado de agresiones sexuales realizadas cuando trabajaban en sus mansiones de Punta Cana (al este de República Dominicana) y Bahamas.
Una empleada de hogar dominicana y una fisioterapeuta colombiana aseguran haber sufrido roces, insultos y humillaciones durante su jornada laboral en un ambiente de control y acoso constante, según una investigación realizada por el periódico español elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias.
Las mujeres describen sufrir manipulación emocional y física por el estatus del artista y su posición como empleadas domésticas: “Él era Julio Iglesias y tú eras don nadie”.
El trato del cantante hacia ellas variaba según el escenario; podía ser “encantador y amable” frente a otras personas y convertirse en un “déspota, volátil y agresivo”.
La mansión del terror
Según las denunciantes, las empleadas eran llamadas “señoritas”, y venían de diferentes países de Latinoamérica. Se regían dentro de la casa con reglas jerárquicas; debajo de la pirámide estaban las dominicanas.
“El rango más bajo éramos nosotras, las dominicanas, que siempre éramos las chicas de servicio”.
“Las vestía como esclavas y te prohibía que tuvieras contacto con ellas, como decía como que el dominicano o la dominicana era abusiva, como que si le das el dedo te cogen la mano y que eran sucias”, explicó la fisioterapeuta.
Las denunciantes llaman la casa del artista español como “la mansión del terror”. Narran que ese aislamiento sistemático permitió escenarios de abusos médicos como pruebas ginecológicas.
Su mansión en RD
El legendario artista español es propietario de una mansión con embarcadero y playa privada en Punta Cana, donde pasa gran parte de su vida.
Según la revista Hola!, la propiedad tiene la particularidad de que no es visible ni desde el mar ni desde tierra y está construida por cuatro maderas específicas: caoba, bankirai (madera indonesia), pino de Oregón y coralina.
Además de los conciertos que ha ofrecido en el país, como en 2009 (Palacio de los Deportes y Gran Arena del Cibao) y 2012 (Altos de Chavón), el cantante también protagonizó una polémica en un aeropuerto dominicano.
Fue en 2024 cuando el Ministro de Agricultura confirmó el decomiso de una variedad de frutas, vegetales y otros alimentos a Julio Iglesias en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana (al este del país).






