La gente vive equivocada con los vampiros, a ellos no les interesa la sangre, simplemente la chupan para libar el plasma. Igual se equivocan con los Estados Unidos y la Unión Europea, a ellos no les interesa Ucrania, la chupan para alcanzar su objetivo: Rusia.
Rusia venció a Ucrania, pero la guerra continuará, porque obliga a Europa a financiar la sobrevivencia estadounidense, comprándole armas y energía.
Occidente y la OTAN fracasaron ante Rusia, buscando el mismo objetivo, avanzan hacia Venezuela, que tiene la principal reserva petrolera mundial, muchísimos minerales estratégicos y un gobierno disfuncional.
Washington declaró al presidente venezolano Nicolás Maduro como narcotraficante, ofreció $50 millones por su cabeza, ordenó que militares combatan el narcotráfico y despachó 4.500 marines a Venezuela.
Al presidente Donald Trump lo apoyan los primeros ministros inglés Keir Starmer, holandés, Dick Schoof, y el presidente francés, Emmanuel Macron, ellos también enviaron tropas. Recuerden la “coalición de voluntarios” para “liberar” a Irak, esta “liberará” a Venezuela.
Trump, además, “matará varios pájaros” en Venezuela, sin Maduro, colapsa Cuba. Esa sería una “capicúa” de múltiples beneficios políticos, muchos latinoamericanos desprecian a Maduro, Trump ganaría simpatías con ellos y los votantes latinos de Estados Unidos.
Huyendo de Maduro, salieron ocho millones de venezolanos, los 20 millones que no huyeron sufren inflación de 172%, 82% vive en pobreza, 54% en pobreza extrema.
Maduro envió 15 mil tropas a la frontera colombiana, pero está rodeado de enemigos.
Guayana no lo defenderá, Trinidad y Tobago ofreció territorio, Aruba y Curazao son colonias holandesas, todas están en las costas venezolanas y, al sur, Brasil también desprecia a Maduro.
Washington dice que Maduro es un “fugitivo”, no un “presidente legítimo”, reconoce a Edmundo González Urrutia, ganó las elecciones en 2024, él “legitimizará” cualquier operación.
Tan pronto triunfen en Venezuela, soltarán a Ucrania en banda.
A los estadounidenses y a los europeos, no le importan los venezolanos ni los ucranianos. Ellos buscan en Venezuela lo que no pudieron conseguir en Rusia, por eso mudaron la operación, de Ucrania a Venezuela.