NUEVA YORK.- Ahora que el puertorriqueño Carlos Beltrán y el curazoleño Andruw Jones fueron aprobados por la Asociación de Escritores de Béisbol América (BBWAA) para ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown, aumentó a 24 la población latinoamericana y/o caribeña en la logia deportiva más importante de Estados Unidos.
Beltrán y Jones, dos de los defensores del jardín central más completos del último medio siglo, entrarán junto al intermedista estadounidense Jeff Kent, quien fue electo por el Comité de la Era Contemporánea en diciembre, en la ceremonia que tendrá lugar el domingo 26 de julio en el Complejo Deportivo Clark de la villa de Cooperstown, en el centro del estado de Nueva York.
Mientras Beltrán es el sexto boricua, Jones es el primer curazoleño en Cooperstown. Curazao es el octavo país regional con representación en el Salón de la Fama y Museo Nacional del Béisbol. Así va la cuenta por países: Cuba (7), Puerto Rico (6), República Dominicana (5), Panamá (2), Argentina (1), Ecuador (1), Curazao (1) y Venezuela (1).
Del grupo latino y /o caribeño, 18 fueron premiados por su extraordinario desempeño en las Grandes Ligas, tres por brillar en las Ligas Negras estadounidenses y otros tres por destacarse como narradores.
Los cubanos son Tany Pérez, Minnie Miñoso y Tony Oliva por jugar en las Grandes Ligas (MLB); Martín Dihigo, José Méndez y Cristóbal Torriente por brillar en las Ligas Negras y el narrador Felo Ramírez por su destacada y dilatada carrera de casi siete décadas.
Todos los puertorriqueños (Roberto Clemente, Orlando Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez, Edgar Martínez y Beltrán) fueron electos por sus roles en MLB, lo mismo con los dominicanos (Juan Marichal, Pedro Martínez, Vladimir Guerrero padre, David Ortiz y Adrián Beltré), los panameños (Rod Carew y Mariano Rivera) y el venezolano (Luis Aparicio).
Los representantes de Argentina (Buck Canel) y Ecuador (Jaime Jarrín) fueron ilustres narradores de béisbol.
Por otro lado, las escogencias de Beltrán y Jones para la ceremonia de este año, agrandan la espectacular racha de peloteros latinos entrando a Cooperstown. Exactamente la mitad (12) de los latinos que recibieron el más alto honor de la pelota estadounidense, lo consiguieron en los últimos 15 años.
Desde el 2011, el municipio de Otsego dio la bienvenida a los dominicanos Martínez, Guerrero, Ortiz y Beltré; los puertorriqueños Alomar, Rodríguez, Martínez y Beltrán; los cubanos Oliva y Miñoso, el panameño Rivera y el curazoleño Jones.
Esa es una cifra bestial si se toma en cuenta que el Salón de la Fama fue inaugurado en 1939 y no fue hasta 1973 (el puertorriqueño Clemente) cuando arribó el primer latinoamericano. A Clemente siguieron Dihigo (1977), Marichal (1983), Aparicio (1984), Canel (1985), Carew (1991), Jarrín (1998), Cepeda (1999), Pérez (2000) y Ramírez (2001).






