• Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
    • Cultura
  • Deportes
  • Turismo
    • Hoteles
  • Opinion
  • Sociales
Costa Verde DR
  • Sunday 15 de February de 2026
  • Inicio
  • Sobre Costa Verde DR
  • Para Anunciarse

Costa Verde DRCosta Verde DR

  • Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
    • Cultura
  • Deportes
  • Turismo
    • Hoteles
  • Opinion
  • Sociales
Lo último
  • El arrestado supervisor de la DEA en RD, Melitón Cordero, es dominicano y en 2024 fue condecorado por Abinader
  • La DNCD desmantela extensa plantación de marihuana en Peravia; ocupan 1,835 matas de hasta 2 metros de altura
  • Fiscal EE.UU. dice Miltón Cordero, el arrestado supervisor de la DEA en RD, obtuvo miles de dólares vendiendo visas
  • República Dominicana registra 117 muertes infantiles, 3 por día, en lo que va de 2026
  • Indotel rinde homenaje póstumo a Radhamés Aracena en el Día Mundial de la Radio

Escucha en vivo a

La perversión del debate constitucional

La perversión del debate constitucional

14 junio 2019 Eduardo Jorge Prats Opiniones

Hay una cita del gran jurista Gustavo Zagrebelsky, que aparece en su magnífico librito “El Derecho dúctil”, que no me canso de incluir en mis libros, artículos y ensayos y que siempre les repito a mis estudiantes porque, a mi modo de ver, ella constituye la mejor definición que conozco hasta ahora del tipo de ser humano y jurista que es incompatible con el Estado Constitucional de Derecho, con la cultura jurídica que le sirve de sustento y con los valores que proclama una Constitución democrática, liberal y social. Para el antiguo juez del Tribunal Constitucional italiano “los hombres y los juristas ‘inflexibles y sin matices’ no se compadecen bien con el tipo de vida individual y social que reclama el Estado constitucional de nuestro tiempo. Su presencia, además de ser fuente de fragilidad y emotividad, constituye un potencial de asocialidad, agresividad, autoritarismo y, en fin, no solo de inconstitucionalidad, sino también de anticonstitucionalidad”.

Me ha venido de nuevo a la mente esta frase al leer, como todos los miércoles, el más reciente artículo del profesor Nassef Perdomo. Reivindica Perdomo el valor de una Constitución abierta y plural cuando afirma: “Para algunos la Constitución no es un pacto social, sino simplemente una imposición de la visión propia del mundo que ven reflejada en su texto. Entienden que solo es constitucional aquello con lo que ellos están de acuerdo, y que la libertad de las personas se limita a hacer lo que ellos entienden aceptable. Este tipo de personas suele entender mal la Constitución, porque, con todas sus faltas, esta tiene una lógica distinta y distante a la planteada. Por eso, quienes quieren ver en la Constitución un sustento jurídico a su cerrazón no resisten el debate constitucional. A lo que se dedican es a salpicar el escenario con insultos con la esperanza de que los demás se alejen asqueados y los dejen solos en el escenario”.

¡Qué gran verdad! El Estado Constitucional de Derecho requiere personas y juristas respetuosos de la libertad de expresión de todos, conscientes de que las verdades jurídicas no son artículos de fe, que los derechos fundamentales no son absolutos pero que hay limites a los limites de los derechos fundamentales, que la interpretación de las normas constitucionales surge de una deliberación transparente, participativa, publica y plural, y que el consenso político y social emerge precisamente de esa deliberación democrática.

Nadie puede erigir sus posiciones en incuestionables verdades jurídico-constitucionales y pretender excluir del debate a sus adversarios, desacreditando sus argumentos, sin siquiera analizarlos y ponderarlos.Como afirma Peter Häberle,ciudadanos y juristas formamos parte de una gran “comunidad de intérpretes” de la Constitución. Esa comunidad está compuesta por todos los poderes públicos, órganos estatales, jueces, ciudadanos, agrupaciones, con lo que el Estado-juez deja de monopolizar la interpretación jurídico-constitucional y se produce una “democratización de la interpretación constitucional”, facilitada por el hecho de que “quien ‘vive’ la norma (co-) interpreta también”, deviniendo así el Tribunal Constitucional, mediante la acción popular en inconstitucionalidad, en un “tribunal de la sociedad”, “tribunal ciudadano”, como bien lo ha proclamado su presidente, el magistrado Dr. Milton Ray Guevara, sobre la indeleble estela de Häberle, jurisdicción en dialogo permanente también con el resto de los jueces.

Si estas personas y juristas ‘inflexibles y sin matices’ dificultan el debate político-constitucional, cuando a ello se suma el medio del debate que son hoy las redes sociales, el diálogo es prácticamente imposible. Como dijo hace tiempo Umberto Eco, en muy citado y “políticamente incorrecto” comentario, “las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas”. Según Eco, “la televisión ha promovido al tonto del pueblo, con respecto al cual el espectador se siente superior. El drama de internet es que ha promocionado al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad”.

En la Era de Trujillo y en el escenario del partido comunista, las opiniones conflictivas eran proscritas. Hoy, en democracia, pululan las opiniones en conflicto, muchas veces radical y virulento. Pero no es posible alcanzar consenso. No es un fenómeno exclusivamente criollo, sino global. Como afirma Bernard Manin, “el pluralismo ha ganado, manifiestamente. Pero las opiniones opuestas dialogan pocas veces entre ellas. Hemos entrado en la era del pluralismo sin debate”. 

Facebook Twitter Google+ Pinterest WhatsApp

Articulos Relacionados

Abusaron de Bad Bunny Opiniones
13 febrero 2026

Abusaron de Bad Bunny

La concertación de los buenos, los malos y los feos Opiniones
13 febrero 2026

La concertación de los buenos, los malos y los feos

Inadmisible Opiniones
13 febrero 2026

Inadmisible

¿Seis años para el nuevo presidente? Opiniones
13 febrero 2026

¿Seis años para el nuevo presidente?

SENASA: preguntas sin respuestas Opiniones
11 febrero 2026

SENASA: preguntas sin respuestas

Haití o la tragedia interminable Opiniones
11 febrero 2026

Haití o la tragedia interminable

LIVE COSTAVERDE DR

 

  • Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
  • Deportes
  • Turismo
  • Opinion
  • Sociales
  • Back to top
© Costa Verde DR 2017. Todos los derechos reservados
por G Soluciones