Un grupo de aves que realizaba su acostumbrado vuelo, fue sorprendido por una inesperada tormenta, lo cual provocó que algunas perdieran su rumbo. Una de ellas llegó a un pantano, posándose sobre un árbol seco, que era lo único existente a simple vista.
En principio el ave se sintió confundida, sin saber hacia dónde emprender vuelo, pero en la medida que pasaba el tiempo se fue acostumbrando a su nuevo hogar. Bebía agua sucia y se alimentaba de lombrices y cualquier espécimen que le permitiera mantenerse con vida.
Pasaron los días, las semanas, los meses, los años y el ave se olvidó de que existía otro mundo al margen del pantano. Se decía cuando le asaltaba la idea de buscar nuevos horizontes, que ahí lo tenía todo, comida, agua y un viejo árbol seco que le servía de hogar.
El ave convirtió ese pantano con tantas limitaciones para la supervivencia en su zona de confort, en su habitat perfecto, que no le costaba mucho esfuerzo para prolongar su existencia. Pero de manera repentina una tormenta azotó el área, llevándose el árbol entre sus vientos.
Al volver la calma, el ave se quedó sin hogar, por lo que no tuvo otra alternativa que emprender vuelo, abandonando lo que fue su morada por varios años. Después de volar algunos kilómetros, se encontró con un bosque hermoso, con miles de árboles y aves de todas las especies que la habitaban.
El ave del pantano sorprendida por lo que acababa de descubrir, voló y cantó de alegría hasta quedar exhausta. Comprendiendo que todo el tiempo estuvo cerca de ese maravilloso mundo, pero que su conformismo, falta de voluntad y comodidad la llevaron a desperdiciar años de vida.
Desde que llegó al bosque el ave se relacionó con otras aves, incluyendo de su misma especie, estableciendo de inmediato un nuevo hogar. Vivió el resto de su existencia feliz, acompañada de su nueva familia.
El espejo del ave del pantano lo vivimos a diario, cuando preferimos aferrarnos a lo que nos resulta más cómodo, por no hacer un esfuerzo propio para lograr las cosas. En la vida nada es gratis, todo amerita trabajo, dedicación, resiliencia, persistencia y determinación.
El ave del pantano tenía un paraíso a unas horas de vuelo, pero prefirió hacer el menor esfuerzo y vivir sola y sin dignidad por mucho tiempo. Este caso es parecido al del sapo, que siempre creyó que el cielo era del tamaño de la boca del pozo hasta que no salió a la superficie y pudo observar el firmamento estrellado.




