Santo Domingo.- “Papá papá, me está matando Domingo, me está apuñalando», es un pedido de auxilio que a Benjamín Encarnación le martillará por siempre en su mente al no poder salvar a su hija asesinada por su esposo en La Caleta.
Destrozado y con sed de justicia, el padre de Ivelisse Encarnación relató cómo ésta le pedía ayuda mientras era apuñalada por su esposo, Domingo Ogando, en un hecho ocurrido la mañana de ayer miércoles en el sector Los Unidos, del distrito municipal La Caleta, en Boca Chica.
«Cuando el esposo de la hija mía la estaba matando, la hija mía me llamó: Papá papá, me está matando Domingo, me está matando», expresó Encarnación, al tiempo que lamentó no poder salvar la vida de la fémina.
Dijo que al escuchar los gritos inmediatamente corrió a la vivienda, pero estaba cerrada y por más que intentó abrir la puerta trasera no pudo.
“Ivelisse era una mujer de su casa», se lamentó su tía Yaniris Gómez, quien pidió a las autoridades que el hecho no quede impune.
«Queremos justicia», dijo.
La mujer que dejó cuatro hijos en la orfandad, fue descrita por sus vecinos como una persona buena y sociable, por lo que no esperaban que muriera de esa forma.
«Al que no le daba no le quitaba, tu me entiendes, yo no esperaba que podia suceder eso», añadió Bautista Martínez.
De acuerdo a versiones, Ogando (el agresor) aprovechó que sus hijos salieron hacia la escuela y mató a la mujer de siete puñaladas, supuestamente por problemas pasionales.
Indican que tras haber cometido el crimen, el presunto homicida se entregó a miembros de la Policía Nacional.






