Santo Domingo.- Dos agentes de la Policía Nacional fueron apresados este martes al ser sorprendidos presuntamente intentando robarse cerca de un millón de pesos en un establecimiento allanado como parte de la Operación Halcón IV, en San Francisco de Macorís, provincia Duarte.
Los privados de libertad, cuyas identidades aún no se han revelado, están adscritos a la unidad Lince del cuerpo del orden.
Durante los allanamientos fueron arrestadas al menos diez civiles en sectores de Santiago, San Cristóbal, Hermanas Mirabal, Duarte y La Vega.
A los detenidos se les vincula a la amenaza de matar al hijo de la procuradora general de la República, Miriam Germán Brito, decenas de muertes por sicariato, narcotráfico y lavado de activos, en redes de crimen organizado a las que supuestamente pertenecen.
También los relacionan con acciones ligadas al cibercrimen, negocios ilícitos en las cárceles y soborno a autoridades.
Involucrados miembros investigación del Estado
Este martes el Ministerio Público informó que miembros de distintos organismos de investigación del Estado están comprometidos con las redes criminales de la Operación Halcón IV.
"Las autoridades procederán a someterlos a procesos disciplinarios e incluso penales para ser separados de la institución, en los casos que lo ameriten", indicó el Ministerio Público mediante un comunicado.
Ayer, el Ministerio Público, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y Policía Nacional pusieron en marcha este martes la Operación Halcón IV en contra de varias organizaciones del crimen organizado, cuyos miembros son investigados por asesinatos, narcotráfico y por la amenaza que recibió la procuradora general, Miriam Germán.
La investigación del Ministerio Público que implica a miembros de distintos organismos de investigación del Estado en estas redes criminales confirma los rumores que se hicieron públicos cuando se informó sobre la amenaza a la Procuradora de que se había desvinculado a un miembro de esa institución que diligenciaba los negocios del narcotraficante Joel Ambioris Pimentel García, alias la J, en las cárceles.






