Santo Domingo.- Yefri Manuel de Jesús López Domínguez, natural de Tamboril, Santiago de los Caballeros solo tenía cuatro días laborando como seguridad en el residencial White Sands, en Punta Cana.
Allí se enamoró de la belleza que adornaba a la puertoplateña Carolina Ureña Polanco, que según confesó, no resistió y subió al tercer nivel con la intención de seducirla o violarla, pero que al ella poner resistencia, decidió acuchilllar hasta matarla.
Narró a los investigadores que aprovechó que el esposo y la madre de la occisa habían salido del residencial para llegar hasta ella.
Según los relatos, su plan inició cuando la pareja de Carolina salió del apartamento y dejó las llaves en un lugar visible, que le permitió penetrar sin contratiempo.
Dijo, que una vez dentro, la mujer puso resistencia, por lo "que no quedó de otra que apuñalarla".
Sobre la investigación
No fue fácil, el homicida llegó a recibir algunas heridas en las manos, que se cree fueron hechas por Ureña Polanco, tratando de defenderse.
Tras terminar con la vida de la joven de 20 añós, Yefri volvió a su lugar de trabajo y hasta llegó a hablar con el conserje del residencial y el esposo que hacía entrada al lugar varias horas después.
Conforme a lo relatado por las autoridades, el esposo llegó a preguntarle al seguridad qué le pasó en las manos y el asesino llegó responder que" se había caído u golpeado".
Cuando el esposo subió al apartamento, se encuentró con su pareja tirada en el piso en medio de un charco de sangre. Salió a pedir auxilio al seguridad, pero ya éste se había esfumado del residencial.
Yefri fue apresado en Pedro Brand, Villa Altagracia, por miembros de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) de Bávaro, incluyendo al mayor Sergio de la Cruz Ángeles y el capitán Francisco Alberto de Jesús del Departamento de Homicidio.
La policía dice estar impresionada por el número de estocadas que el sujeto les infirió a la occisa.
En tanto que el coronel Frank Valenzuela, duda que entre el esposo y el matador existieran algún tipo de relación o problemas, ya que el atacante sólo llevaba cuatro días laborando en el residencial.
"Es un compromiso que como institución tenemos con la ciudadanía y con el director de la institución, por lo que fuimos monitoreando sus movimientos hasta caerle encima y apresarlo", adujo.
El fiscal Luis Amador, a cargo del caso, dijo que seguirán investigando, pero que el Ministerio Público tiene evidencias de que la persona detenida, "más allá de dudas razonables, es el autor material del hecho".
Dijo que están profundizando las investigaciones para cerrar el caso y llevar a los tribunales al confeso asesino.






