SANTO DOMINGO.- Ante los hechos de corrupción que ha afectado a la población, la Iglesia católica llamó al gobierno y al Estado al reflexionar sobre el Sermón de las 7 Palabras, una tradición cristiana donde se recuerdan las últimas palabras pronunciadas por Jesucristo antes de su crucifixión.
Los sacerdotes de distintas congregaciones manifestaron que la sociedad necesita meditar en el amor, perdón, sufrimiento y esperanza redentora de Jesús, aplicándolos a situaciones actuales de la vida humana.
En el segundo sermón, el sacerdote, criticó los salarios de funcionarios, haciendo énfasis en que el país pasa por crisis como el colapso de hospitales y centros educativos. Mientras en el tercero pidió proteger a las mujeres, en especial a aquellas desamparadas.
‘’Muchas mujeres sostienen sus hogares en medio de grandes dificultades, muchas cargan sola con el peso de la familia, con la incertidumbre, con heridas profundas. Algunas viven el abandono, la soledad, la violencia, el sufrimiento silencioso’’, dijo.
Falta de oportunidad a los jóvenes
De igual forma, el padre Candelario Mejía, utilizó la Cuarta Palabra de Jesús, para denunciar el abandono de los más vulnerables en la sociedad dominicana. Destacó la falta de oportunidades para los jóvenes.
En la Quinta Palabra, donde Jesús dice: «Tengo Sed», la iglesia clamó por la justicia divina en el país, indicando que los funcionarios solo utilizan a la población de masa pobre para su beneficio.
‘’Los jóvenes que cargan con la estigmatización de ser jóvenes, son condicionados por el ambiente social, forma de vestir y hasta la forma de hablar’’, indicó.
En el sermón de las 7 palabras también se refirieron a los enfermos abandonados en distintos hospitales y los marginados en las calles. Destacaron la necesidad de atención y cuidado para estos grupos vulnerables, en el sexto sermón.
En su sermón, además, se abordó el tema del desempleo, los bajos salarios, la corrupción y la impunidad de algunos funcionarios. Destacó que este problema afecta a zonas rurales como urbanas y que es necesario trabajar en conjunto para encontrar soluciones.
La Iglesia católica concluyó su sermón llamando a los fieles a reflexionar sobre sus acciones. Asimismo, a trabajar juntos para crear un mundo más justo y compasivo.






