• Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
    • Cultura
  • Deportes
  • Turismo
    • Hoteles
  • Opinion
  • Sociales
Costa Verde DR
  • Saturday 25 de July de 2026
  • Inicio
  • Sobre Costa Verde DR
  • Para Anunciarse

Costa Verde DRCosta Verde DR

  • Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
    • Cultura
  • Deportes
  • Turismo
    • Hoteles
  • Opinion
  • Sociales
Lo último
  • Bárbaro! Apresan joven de 20 años habría provocado muerte adolescente tras a golpes obligarla ingerir un herbicida en SDE
  • Hacia el interior de los partidos (2-5)
  • "Adiós Cuba, me quedo en RD"! Deserta primer atleta delegación cubana que participa en Centroamericanos y del Caribe SD 2026
  • Luces y esplendor inauguran XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe; remo en parejas abre medallero de RD
  • El equipo Amigos sigue al frente del Softbol Categoría ¨B¨ en Newark, New Jersey

Escucha en vivo a

Una alarma innecesaria

Una alarma innecesaria

22 junio 2017 Eddy Olivares Ortega Opiniones

En el año 1894 el Ministerio de Guerra de Francia interceptó un mensaje, destinado al agregado militar de Alemania, que contenía informaciones ultra-secretas sobre las armas modernas de la artillería francesa.
Ante la gravedad de la filtración, la cual amenazaba con convertirse en un gran escándalo, los altos mandos militares buscaron, rápidamente, un culpable, que resultó ser el ejemplar capitán Alfred Dreyfus, quien fue acusado por el Consejo de Guerra de alta traición a Francia y condenado a cumplir cadena perpetua, al otro lado del Atlántico, en la isla del Diablo de la Guayana francesa.

Fue entonces cuando, en el año 1897, indignado frente a la injusticia que se había cometido contra el capitán Dreyfus, quien por su origen judío era una víctima del racismo de los jefes militares de la extrema derecha, entró en acción el prestigioso escritor Émile Zola, quien con su célebre carta al presidente de Francia, titulada “Yo acuso”, logró mejorar la percepción de la opinión pública sobre la inocencia del militar y la pertinencia de la revisión del juicio de 1894.

Después del “J’accuse…!”, personalidades de la talla del escritor Anatole France, del pintor Claude Monet y del científico Émile Duclaux, encabezaron un total de 1482 firmas, a favor del capitán Dreyfus, quien, no obstante, hubo de esperar hasta el 1906 para ser rehabilitado en el ejercito.

El referido documento, publicado por el diario Aurore del 14 de enero de 1898, fue titulado “Manifeste des intellectuels”, el cual, a decir del reconocido autor italiano Carlo Marletti, constituye el acta de nacimiento del vocablo intelectual.

En ese sentido, el reconocido “Diccionario de Política”, de Bobbio, Matteucci y Pasquino, denomina como intelectuales a los escritores comprometidos, agregando que “por extensión, el término se aplica también a artistas, investigadores, científicos y, en general, a los que han adquirido con el ejercicio de la cultura, una autoridad y un influjo en las discusiones públicas”.

Como se puede apreciar, es propio de los intelectuales comprometidos fijar posición sobre temas que son de interés público, mediante manifiestos, declaraciones, proclamas, etc., con el propósito esencial de influir en la opinión pública.

Precisamente, esto fue lo que aconteció cuando el día 18 del mes en curso un grupo de ciudadanas y ciudadanos, encabezados por algunos intelectuales, suscribieron un manifiesto en el que le solicitaron al Lic. Danilo Medina la renuncia del cargo de Presidente de la República, para el cual fue elegido hasta el 16 de agosto del 2020.

No me parece que a los firmantes se les haya ocurrido pensar que con su inoportuna proclama iban a conseguir la renuncia del presidente Danilo Medina, quien, por demás, tiene el control absoluto de los tres poderes clásicos del Estado y de los órganos extrapoderes.

Sin lugar a dudas, los firmantes del documento lograron su objetivo, que se supone no era otro que el de provocar la reacción del gobierno y llamar la atención de los ciudadanos, lo que consiguieron gracias a las declaraciones, en la mayoría de los casos exageradas, de algunos funcionarios y congresistas.

Mientras tanto, estemos o no de acuerdo con ellas, las diversas modalidades de protestas deben ser toleradas como manifestaciones naturales de la democracia.

Facebook Twitter Google+ Pinterest WhatsApp

Articulos Relacionados

Hacia el interior de los partidos (2-5) Opiniones
25 julio 2026

Hacia el interior de los partidos (2-5)

Abinader venció el hambre Opiniones
25 julio 2026

Abinader venció el hambre

“Reliance” y su alcance Opiniones
25 julio 2026

“Reliance” y su alcance

Ese plan viene de lejos Opiniones
25 julio 2026

Ese plan viene de lejos

El milagro Brewer-Carías Opiniones
25 julio 2026

El milagro Brewer-Carías

Un país dominado por el vicio Opiniones
22 julio 2026

Un país dominado por el vicio

La bachata riosanjuanera de la semana

 

  • Inicio
  • Nacionales
  • Política
  • Locales
  • Diaspora
  • Entretenimiento
  • Deportes
  • Turismo
  • Opinion
  • Sociales
  • Back to top
© Costa Verde DR 2017. Todos los derechos reservados
por G Soluciones