NUEVA YORK.- Los Yankees de Nueva York celebraron su regreso a casa con autoridad, imponiéndose 8-2 sobre los Marlins de Miami en el Juego Inaugural en el Yankee Stadium, ante una asistencia de 48,788 fanáticos que marcaron el primer lleno total de la temporada 2026.
Desde el primer inning, el conjunto del Bronx dejó claro que su gran arranque no es casualidad. Tras un cuadrangular solitario de Xavier Edwards que puso en ventaja a Miami, la respuesta neoyorquina fue inmediata.
Aaron Judge conectó su tercer jonrón de la campaña, un batazo de dos carreras que volteó el marcador y encendió a la multitud en una tarde fría, pero cargada de emoción beisbolera.
El dominio de los Yankees se fue consolidando entrada tras entrada.
El abridor Will Warren trabajó 5.2 episodios sólidos, permitiendo apenas dos carreras y ponchando a seis rivales, para acreditarse su primera victoria del año.
Del otro lado, Eury Pérez cargó con la derrota tras no poder contener la ofensiva rival.
La ventaja se amplió en la segunda entrada gracias a la disciplina ofensiva de los locales, quienes negociaron múltiples boletos —terminaron con 11 en el juego— y aprovecharon cada oportunidad.
En total, los Yankees desplegaron una ofensiva paciente y oportuna, combinando poder, velocidad y control del turno.
En el quinto inning, Owen Caissie acercó momentáneamente a los Marlins con un jonrón solitario, pero cualquier intento de reacción fue neutralizado por el bullpen neoyorquino.
La sentencia definitiva llegó en los episodios finales. Ben Rice fue clave con el madero, impulsando tres carreras, incluyendo un jonrón solitario en la séptima y un doble productor en la octava que amplió la diferencia. Su aporte consolidó una ofensiva que castigó constantemente al pitcheo de Miami.
Más allá del marcador, los Yankees mostraron un juego completo. En las bases, Jazz Chisholm Jr. y José Caballero aportaron dinamismo con dos robos cada uno, siendo parte de un total de cinco bases robadas en el encuentro.
Este agresivo corrido de bases refleja una faceta ofensiva más versátil en el equipo.
Con este triunfo, los Yankees mejoran su récord a 6-1, igualando uno de los mejores inicios en la historia de la franquicia.
Aún más impresionante ha sido su dominio desde el montículo: apenas han permitido ocho carreras en sus primeros siete juegos, respaldados por una rotación abridora que ha sido históricamente efectiva.
El Juego Inaugural no solo marcó el regreso del béisbol al Bronx, sino también reafirmó que estos Yankees de 2026 han comenzado la temporada con ambiciones serias.
En un estadio que respiró béisbol desde el primer lanzamiento, el mensaje fue claro: el equipo está listo para competir al más alto nivel.






