Santo Domingo, RD.- Miles de feligreses católicos se reúnen en el Centro Olímpico Félix Sánchez para celebrar el centenario de la coronación canónica de la Virgen de la Altagracia y con ello cerrar el año jubilar altagraciano.
Con música alegre, merengues y bailes típicos, y la asistencia del presidente Luis Abinader, los presentes celebran la visita de la imagen de la Virgen de la Altagracia a Santo Domingo, que fue trasladada ayer a la capital dominicana desde la Basílica de Higüey, en la provincia que lleva el nombre de esta advocación mariana.
Abinader encabezó el acto de conmemoración de los 100 años de coronación canónica de la Virgen de la Altagracia en la Puerta del Conde, en el Distrito Nacional.
Pidió a la “patrona de los dominicanos” que siga protegiendo al pueblo dominicano.
Resaltó que la Virgen de la Altagracia es la madre del pueblo dominicano y, como tal, intercede ante Dios para favorecer a sus hijos y que en ese orden “la historia recoge favores extraordinarios”.
Aseguró que en República Dominicana, como en ninguna otra nación, se cumple el mandato de Jesús cuando dijo: “Hijo, he ahí a tu madre”.
“Esa devoción de ayer es la misma de hoy, porque los dominicanos recordamos como la Virgen de la Altagracia ha sido y seguirá siendo nuestra protectora a lo largo de los siglos”, expresó el mandatario..
Le acompañaron la vicepresidenta Raquel Peña, la primera dama Raquel Arbaje y la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía.
En el evento del olímpico se realizará una eucaristía presidida por monseñor Edgar Peña Parra, enviado especial del Papa Francisco, así como también un concierto.
Luego de toda una noche de vigilia, cargada de oración y serenata en la Catedral Primada de América, una procesión llevó a la imagen de la protectora del pueblo dominicano al Santuario Arquidiocesano construido en su honor en la Ciudad Colonial para perpetuar el acontecimiento de la Coronación, hace hoy 100 años.
Posteriormente, frente a la histórica Puerta del Conde, el presidente de la República, Luis Abinader, recibió del delegado del Santo Padre una rosa de oro para la virgen, cortesía del Papa Francisco y todo el Vaticano. Asimismo, en el Pabellón de la Patria tuvo lugar un acto patriótico.
En una urna decorada de flores blancas y con ilustraciones de árboles de naranjo, la imagen ha sido paseada por diversas avenidas de la capital dominicana, escoltada por cientos de creyentes, antes de llegar al Centro Olímpico.
Sacerdotes, seminaristas, monjas, novicias y laicos de todas las edades y denominaciones católicas se han unido a lo que ha sido denominado “día de regocijo popular y municipal”.






