SANTIAGO.- El caso de la muerte a puñaladas del chofer de un camión recolector de desechos sólidos del ayuntamiento de esta ciudad por parte de un turba de motoconchistas, a parte de extremecer la sociedad parece que se extenderá mucho más que lo normal en estos casos.
Y es que aparte de lo expresado por una hija de la víctima, de que hubo negligencia en el hospital donde fue llevado y de que “esto no se va a quedar así”, ha llamado una atención especial de las autoridades competentes y judiciales.
El incidente en el que perdió la vida Deivy Carlos Abreu Quezada ocurrió la tarde del sábado, irónicamente en el área de estacionamiento del Palacio de Justicia, en la Circunvalación de Santiago, y ya en horas de la noche, la Procuradora General de la República, Yeni Berenice Reinoso, repudiaba la “barbarie” e instruía a los fiscales a que presenten cargos preliminares por asesinato en contra del “grupo criminal que penetró hasta el parqueo del Palacio de Justicia de Santiago, en donde la víctima intentó resguardarse para salvar su vida”.
“Este caso refleja una realidad crítica que tiene décadas de arraigo en la población dominicana: más del 50% de los homicidios se relacionan con conflictos sociales”, afirmó la magistrada a través de una publicación en redes sociales.
De su lado, Kiara Michel Abreu de Espinal, hija de la víctima, narró que el incidente se produjo tras un “roce” con uno de los motoristas y aseguró que buscará justicia y que es un caso que “no se puede quedar así”.
Narró que su padre entró al área del Palacio de Justicia gritando “Me quieren matar aquellos. Me quieren matar. Policía, me quieren matar”, fueron sus palabras de auxilio, mientras conducía el camión recolector perseguido por al menos ocho “motoconchistas” tras un presunto conflicto vial.
"Me interceptaron por el camino para matarme. Yo no choqué a nadie, se me atravesó el motor en el medio, está grabado allá arriba en la cámara. Me interceptaron los motores en el medio y me fueron arriba con cuchillo, me paré en el cuartel y no me hicieron nada. Estoy apuñalado. ¡Ay Dios! No me deje desangrar Dios mío, padre eterno!", expresaba Abreu Quezada mientras solicitaba ayuda y se desangraba tirado en el piso, sin que fuera asistido frente al Palacio de Justicia, estando justo al cruzar la calle el hospital Salvador Estrella Ureña, donde fue llevado y pronunciado muerto.
“Supuestamente, el roce fue con un motoconcho. Y los motoconchos le cayeron atrás y le dieron dos puñaladas, de las cuales, por una, se desangró, lamentablemente. Y quiero justicia porque es mi papá, y eso no se va a quedar así”, expresó Abreu de Espinal, asegurando además que hubo “negligencia” para darle asistencia.
Abreu Quezada falleció el sábado luego de ser agredido con arma blanca por los motorizados.
“Supuestamente, el roce fue con un motoconcho. Y los motoconchos le cayeron atrás y le dieron dos puñaladas, de las cuales, por una, se desangró, lamentablemente. Y quiero justicia porque es mi papá, y eso no se va a quedar así”, expresó Abreu de Espinal.
Ayer sábado, la Policía Nacional informó el arresto de ocho “motoconchistas”, incluyendo el presunto autor de la herida de arma blanca que le provocó la muerte.
La turba de motoconchistas quedó captada en video que ha sido ampliamente difundido en redes sociales y medios de comunicación.
Restos velados este domingo en Constanza
Los restos de Abreu Quezada están siendo velados este domingo en el centro comunal de la comunidad el Cercado, en Constanza.
Abreu era padre de tres hijos, y en Constanza trabajaba como obrero en la construcción, se había mudado a Santiago hace alrededor de 4 años, buscando mejorar su situación económica, y se desenvolvía como empleado de la Compañía de Limpieza Urbana (Comlursa).
Será sepultado pasada la 3:00 p. m., en el cementerio municipal de Constanza.






