GASPAR HERNANDEZ.- En las comunidades de El Jobo, Loma de Yerba, Las Palmas, Las Sabanas y otras zonas aledañas de este municipio de la provincia Espaillat, la energía eléctrica huele a muerte.
Así lo denuncia el doctor Gilberto Tejada, un comunitario que dice haber visto morir electrocutados a cuatro personas en dos años, provocadas por un tendido eléctrico colocado de manera rudimentaria por residentes de las zonas citadas, utilizando palos cortados en la misma.
“Lo curioso del caso es que la empresa distribuidora de energía Edenorte continúa cobrando el servicio pese a las condiciones precarias y peligrosas en las que se encuentra el tendido eléctrico, sin arreglar la situación”, dijo Tejada, a la vez que hizo un llamado a las autoridades para corregir la problemática.
“Nosotros le hemos llevado quejas a todo el mundo y nadie hace caso”, expresó.
El primer fallecimiento ocurrió hace aproximadamente dos años, tras un hombre de Arroyo Grande hacer contacto con el tendido. Posteriormente hace un año y medio, la tragedia volvió a repetirse cuando un niño de apenas 12 años, mientras se desplazaba en un mulo, levantó una vara e hizo contacto con el cableado y falleció.
El caso más reciente ocurrió hace cerca de dos meses cuando dos hermanos residentes en Santiago, se encontraban comprando hierro por la zona, y al lanzar un lazo para amarrar una nevera este hizo contacto con la línea eléctrica y ambos fallecieron.
“Cuando se cae un palo eso es un cable que lleva siete mil voltios, eso es terrible”, manifestó el galeno.
Expresó que a pesar de que un grupo de comunitarios ha presentado quejas en varias ocasiones, ninguna autoridad ha intervenido con esta situación ni le han comunicado alguna pronta solución.






