Nueva York.- Oye esto, la fiesta ha sido todo el día, incluido la noche rumbera. Y es que la celebración es en grande. Tan grande como su calidad de ser humano y sus logros alcanzados.
Antes de cruzar el charco, era conocída como la doctora del pueblo. Pero al llegar a los Estados Unidos su excelencia profesional no se ha detenido y continua escalando peldaños educativos, sin dejar de ser mujer de fe, de buen corazón y vocación de servicio.
Por eso hoy de manera muy especial felicitamos a la doctora Wilma Suero quien está de fiesta de cumpleaños. Una joven solidaria, de corazón limpio, amiga sincera y con vocación de servicio.
Desde este hacemos un brindis por tan gran ser humano, una mujer preparada y de servicio.
De igual forma que todas tus metas sean posible en este nuevo año de vida.






