SANTO DOMINGO.- Con un llamado a colocar al país y a su gente por encima de las aspiraciones políticas, y la promesa de que no utilizará su nuevo rol para escoger a quien lo sucederá en la presidencia de la República ni imponer un heredero politico, asumió Luis Abinader este domingo la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
“Mi trabajo como presidente del PRM no será escoger quién deberá sucederme en la Presidencia de la República. No llego a la presidencia de este partido para construir una candidatura ni imponer un heredero político”, afirmó en su discurso.
Dijo que su propósito al frente de la organización es garantizar que los dirigentes con aspiraciones legítimas encuentren un partido “institucional, democrático, imparcial y unido”, en el que puedan competir bajo reglas claras y sin utilizar posiciones públicas para obtener ventajas.
Advirtió que ese será el orden que defenderá durante su gestión partidaria pues cuando se altera, el "servicio puede convertirse en privilegio y el liderazgo en protagonismo".
“Primero está el país, siempre el país y su gente y solo después estamos nosotros para servirle a nuestro país”, dijo.
Cuatro compromisos
El mandatario detalló cuatro ejes sobre los que concentrará la tarea del partido: “cuidar la unidad sin imponer uniformidad, fortalecer nuestra democracia interna, renovar y formar permanentemente al partido y mantener al PRM abierto a la sociedad dominicana”.
Al referirse a la convivencia dentro de la organización, pidió al PRM asumir un papel de moderación frente a las diferencias.
“Vivimos tiempos en los que resulta fácil convertir cada diferencia en una confrontación, y yo quiero pedirle al PRM algo distinto: que seamos una fuerza de moderación, diálogos e ideas. Y que nadie confunda moderación con debilidad”, expresó.
Abinader sostuvo que la moderación no significa falta de carácter, sino “carácter con inteligencia”, y la definió como defender las convicciones sin destruir las convivencias y respetar a quienes piensan diferente.
Acto de juramentación
Durante el acto, realizado en el Club San Carlos, Rafael Santos Badía tomó el juramento a Abinader y las nuevas autoridades en el acto.
Junto a Abinader fueron juramentados Juan Garrigó Mejía, como secretario general; Gloria Reyes, de Organización y Deligne Ascención, primer vicepresidente nacional, quienes fueron escogidos en la pasada convención.
El presidente de la Comisión de Elecciones Internas del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Deligne Ascensión, llamó a fortalecer la unidad de la organización política y garantizó que ganarán los comicios del 2028.
Destacó la responsabilidad que tendrá la nueva directiva, entre las que señaló cuidar y fortalecer la unidad del partido, promover las ejecutorias del Gobierno, escuchar al pueblo y a los miembros de la organización y su militancia.
“Puso un huevo”
Durante su discurso Ascensión confundió las siglas del PRM con las del PRD, equivocación que aprovechó para recordar su pasado político junto al fallecido líder José Francisco Peña Gómez.
Explicó que el escenario le había traído recuerdos de una asamblea que realizó allí junto a Peña Gómez, donde fueron juramentados candidatos para las elecciones de 1998.






