Santo Domingo.- La alegría de estrenar hogar se transformó en pesadilla en menos de 24 horas para la odontóloga Loida Díaz Lima, de 37 años, y sus dos hijos. La familia se había mudado la tarde-noche del jueves al apartamento que acababa de adquirir en el residencial Andares del Mirador, en el Distrito Nacional. Sin embargo, la mañana del viernes, alrededor de las 8:30 a. m., una fuerte explosión sacudió la propiedad y destruyó ventanales y puertas.
De acuerdo con el testimonio de Evan, el hijo de 12 años, el estallido se produjo de manera repentina en el preciso momento en que conectó un bebedero eléctrico. Las investigaciones posteriores determinaron que la verdadera causa fue un escape de gas originado en la tubería del calentador, la cual carecía del tapón de seguridad o la cinta de teflón requerida para prevenir fugas en una entrega inmobiliaria.
Kenia, hermana de Loida, se enteró de la tragedia a través de la llamada desesperada de un vecino que le pidió acudir con urgencia mientras, de fondo, se escuchaban los gritos de su hermana pidiendo auxilio por los menores. Al llegar al lugar, se encontró con unidades del 911 y bomberos auxiliando a las víctimas.
El saldo del accidente es devastador: Loida presenta quemaduras de primero, segundo y tercer grado en cerca del 35 % de su cuerpo, extendidas desde la cabeza hasta los pies, por lo que permanece ingresada en el Hospital Luis Eduardo Aybar.
Por su parte, sus hijos de 12 y 7 años sufrieron lesiones graves y se debaten en condición delicada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infantil Robert Reid Cabral, donde familiares y allegados se han congregado para realizar cadenas de oración en favor de su pronta recuperación.






