Santo Domingo.- El ministro de Defensa y el comandante general del Ejército de República Dominicana (ERD), junto al canciller Víctor-Ito-Bisonó, viajaron a Washington a un encuentro ante el Departamento de Estado de Estados Unidos, en medio de las investigaciones sobre las municiones dominicanas detectadas en poder de pandillas haitianas.
Tanto el canciller, el teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, ministro de Defensa, y el mayor general Jimmy Arias Grullón, comandante general del Ejército, viajaron a la capital estadounidense invitados por el Departamento de Estado. Aun se desconocen los motivos del llamado y los temas a ser abordados.
Esta reunión se produce mientras las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para establecer cómo llegaron a Haití municiones con las siglas de la Policía Nacional (PN) y del Ejército de República Dominicana (ERD), así como las posibles responsabilidades en el eventual desvío de material de los arsenales oficiales.
Se espera que este viernes el Ministerio de Defensa entregue al presidente Luis Abinader un informe detallado sobre los avances de las pesquisas, cuando el mandatario regrese al país tras su periplo por Europa. El documento deberá contribuir a esclarecer las circunstancias en que proyectiles terminaron en poder de organizaciones criminales haitianas.
Bajo investigación de la ONU
El caso adquirió relevancia tras las revelaciones del Grupo de Expertos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre Haití, que documentó la presencia de municiones con marcas y características asociadas a organismos dominicanos en poder de pandillas armadas, entre ellas la organización 400 Mawozo.
El canciller Bisonó afirmó recientemente que los proyectiles calibre .50 señalados tienen más de 50 años de antigüedad y que sus marcas permiten identificarlos como material perteneciente a República Dominicana.
También sostuvo que el informe de los expertos de la ONU reconoce la colaboración de las autoridades dominicanas en el seguimiento de las municiones y las investigaciones sobre posibles extracciones irregulares de material militar.
No obstante, la antigüedad de los proyectiles no determina por sí sola cuándo salieron de los arsenales dominicanos, por qué vías llegaron a Haití ni quiénes pudieron intervenir en su eventual traslado. Esas son parte de las interrogantes que las autoridades deben esclarecer mediante la revisión de inventarios, registros de adquisición y otros elementos de las investigaciones.
Más de 900,000 municiones desviadas
La investigación también revive el caso de la operación Pandora, mediante la cual el Ministerio Público desmanteló una presunta estructura criminal integrada por agentes de la Policía Nacional, acusados de sustraer municiones de los depósitos de la institución para su eventual comercialización ilegal.
En ese expediente, las autoridades vincularon al coronel Narciso Antonio Féliz Romero, entonces encargado de Custodia de Armas y Municiones, con una red que presuntamente desvió más de 900,000 proyectiles.
El Grupo de Expertos de la ONU documentó el desvío de 908,001 unidades de municiones de la Policía Nacional. Entre el material contabilizado figuraban más de 489,000 cartuchos de nueve milímetros, unos 230,000 de calibre 5,56 x 45 milímetros, alrededor de 26,000 de calibre 7,62 x 39 milímetros y unos 93,000 cartuchos para escopeta.
En fue arrestado un segundo teniente del Ejército y un ciudadano haitiano en la provincia San Juan, cuando presuntamente transportaban municiones de manera irregular. Según la información oficial, al militar le ocuparon 1,516 cartuchos de diversos calibres. El oficial fue sometido a la justicia y se le impuso prisión preventiva.
Los casos mantienen bajo escrutinio los mecanismos de control y custodia de las municiones militares y policiales, mientras las autoridades dominicanas buscan determinar el origen de los proyectiles detectados en Haití.






