SANTO DOMINGO.- “Tomé la decisión de quedarme aquí en República Dominicana y romper todo vínculo con la delegación cubana”.
Así, a través de un audio se despidió el portero de hockey sobre césped Moisés David Torres Puig al abandoner este viernes la delegación cubana que participa en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, pocas horas antes de su inauguración.
Según reporta DPorto Sports News, el joven aparecía en la nómina de la selección junto a Ignacio Miguel Aroche O’Farrill, el otro portero convocado para la competición. Su salida deja al conjunto con un solo guardameta disponible antes de su primer compromiso, previsto dentro del torneo que se disputa entre finales de julio y los primeros días de agosto.
“Estaba muy nervioso por si me descubrían”, confesó Torres Puig.
La ausencia supone un problema adicional para el cuerpo técnico, que deberá afrontar toda la competencia con Aroche O’Farrill, salvo que los organizadores permitan incorporar a un sustituto fuera del plazo establecido. Ninguna autoridad deportiva ha aclarado por ahora si Cuba solicitará un reemplazo o si Torres Puig ha sido eliminado formalmente de la acreditación.
El joven no era un jugador incorporado a última hora. En abril de 2024 fue elegido mejor portero del Campeonato Nacional de hockey sobre césped, celebrado en Ciego de Ávila, donde la selección de esa provincia retuvo el título masculino. Su desempeño lo situó entre los guardametas de mayor proyección del país. También había recibido un reconocimiento especial de las autoridades deportivas de Las Tunas por sus resultados durante 2023.
Apenas una semana antes de su salida del país, la prensa oficial de Las Tunas había incluido su vivienda entre las llamadas Casas Centroamericanas, una iniciativa propagandística con la que las autoridades provinciales identifican los hogares de atletas y entrenadores que participan en competencias internacionales. En el caso de Torres Puig, el gesto quedó convertido en una ironía: mientras las autoridades celebraban públicamente su “sentido de pertenencia”, el deportista preparaba su fuga.
El abandono es el primero conocido dentro de la delegación cubana durante los Juegos de Santo Domingo, pero llega después de una nueva oleada de escapes en el deporte de la Isla.






