NUEVA YORK.- El presidente del consorcio High Class en esta ciudad, el empresario Antonio Cabrera (Tuly), quien agrupa a cientos de conductores taxistas, manifestó su apoyo a la propuesta de la gobernadora del estado, Kathy Hochul, para combatir el fraude en el sistema estatal de seguros de automóviles y reducir las primas exorbitantes.
Entre los cambios que se están considerando figuran: “limitar los pagos del premio mayor a los conductores que fueron los principales culpables o que infringieron la ley en el momento del accidente”.
“Dar a las aseguradoras más tiempo para investigar reclamaciones sospechosas antes de pagar”. “Aclarar las normas jurídicas en torno a las ‘lesiones graves’ para reducir las sentencias judiciales inconsistentes”.
“Fortalecimiento de la aplicación de la ley contra los accidentes simulados y la facturación médica fraudulenta”.
Cabrera sostiene que ya se ha determinado que los conductores neoyorquinos pagan algunas de las primas de seguro de auto más altas del territorio estadounidense.
Con primas promedio con cobertura completa en NY, que ahora superan los 4,000 dólares anuales, casi el doble del promedio nacional, se trata de una “carga injusta” que afecta a las familias trabajadoras, a millones de neoyorquinos que necesitan alivio, dijo.
“Cuando las primas se disparan, al trabajador le quitan dinero del alquiler, a los alimentos, al cuidado infantil y a la atención médica”, precisa Cabrera. “El transporte no es un lujo para los trabajadores neoyorquinos, sino una necesidad para el empleo, el cuidado de familiares y la vida comunitaria”.
Asimismo, con la inflación aún presente en la mente de muchas familias, el costo de la cobertura se ha convertido en algo más que un gasto; es un factor de estrés mensual que condiciona todas las demás decisiones del hogar, desde pagar el alquiler hasta abastecer la despensa, precisó.






