SANTO DOMINGO.- Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”, señalado por la Policía Nacional como uno de los presuntos involucrados en el ataque contra el merenguero Julián Oro Duro y su esposa, Zeneida Socorro Castillo, reconoció que estuvo en la vivienda, presenció la muerte de Zeneida, permaneció allí durante horas esperando la llegada de Julián y tomó la cartera del artista durante la agresión.
Sin embargo, dijo que el no fue quien mató la mujer y sostuvo que otras personas se comunicaban desde fuera y manejaban información precisa sobre el interior de la casa y las rutinas de la pareja.
Planeado en La Vicyoria
n una entrevista concedida a Apojeo TV antes de entregarse a las autoridades, Yandel relató que todo inició entre las 2:30 y 3:00 de la tarde en la barbería de su hermano, en La Victoria, donde llegó un conocido al que identificó como Peña, quien le dijo ser sobrino de Zeneida y con quien dijo tener alrededor de un año y varios meses relacionándose. Contó que trabajaba instalando cables como contratista y que durante la conversación comentó que atravesaba dificultades económicas y tenía varias semanas atrasadas en el pago de su motocicleta.
Fue en ese contexto, asegura, cuando Peña le habló de una oportunidad para ganar RD$20,000. Según Germán Troncoso, inicialmente le plantearon que su trabajo consistiría únicamente en transportar a una persona hasta un lugar, esperarla y posteriormente llevarla de regreso.
Kevin dijo que aceptó la propuesta y que luego fue puesto en contacto con otro hombre, quien le entregó RD$500 para combustible y le indicó que buscara un casco, se colocara un abrigo y utilizara pantalón largo.
Posteriormente se dirigió hacia la Circunvalación de La Victoria, donde, según contó, recogió al hombre que debía transportar. Aseguró que no lo conocía, que llevaba el rostro cubierto y que fue este quien comenzó a indicarle el camino mientras avanzaban en la motocicleta hasta llegar a la residencia de Julián Oro Duro.
Zeneida abrio la puerta porque lo conovia
firma que llegaron a la Vivienda cerca de las 5:00 de la tarde, Su acompañante llamó varias veces a Zeneida por su nombre y, cuando esta salió, aparentemente lo reconoció. Dijo que no hubo que forzar la entrada, pues la mujer permitió que ambos ingresaran y comenzó a conversar con el hombre con aparente familiaridad.
Ya dentro de la casa, la conversación se extendió durante aproximadamente media hora. Kevin relató que hablaron de asuntos personales, familiares y del propio Julián, mientras Zeneida atendía a quienes habían llegado. En medio del encuentro, la mujer incluso les preparó una limonada, un detalle que Germán Troncoso utiliza para sostener que su acompañante no era un desconocido para ella.
Según su relato, entre las 5:30 y 5:40 de la tarde la situación cambió abruptamente. Kevin afirmó que su acompañante tomó un objeto que se encontraba en la vivienda y golpeó a Zeneida en la cabeza. Aseguró que, al cuestionarlo por lo que estaba haciendo, el hombre lo amenazó con un arma para impedir que abandonara la casa y posteriormente continuó agrediendo a la mujer hasta causarle la muerte.
Después de matarla, Kevin asegura que su acompañante comenzó a comunicarse con una persona que se encontraba fuera de la vivienda y recibió instrucciones específicas sobre qué buscar y dónde hacerlo. Una de esas indicaciones habría sido dirigirse al primer dormitorio y localizar una maleta azul pequeña, colocada debajo y detrás de otras pertenencias. Según Kevin, la instrucción fue tan precisa que encontraron la maleta exactamente en el lugar señalado.
Alguien llamo de fuera y dijo donde estaba el dinero
Afirmó que allí encontraron dinero en dólares y pesos dominicanos, además de otras pertenencias. Para Kevin, lo que llamó su atención fue que la persona que se comunicaba desde fuera aparentemente conocía con precisión dónde se encontraba el dinero.
Dice fue obligado a quedarse en la casa a esperar a Julian
Una vez localizado el dinero, Kevin pensó que abandonarían la vivienda, pero asegura que recibió una respuesta distinta: todavía tenían que esperar a Julián Oro Duro. Según su relato, también buscaban una cadena del artista y quienes mantenían comunicación con su acompañante sabían que el merenguero acostumbraba regresar aproximadamente entre la medianoche.
Kevin sostuvo que durante todo ese tiempo permaneció dentro de la residencia bajo amenazas y que no podía marcharse. También relató que en la vivienda se encontraba una mujer de avanzada edad, con alzhéimer, que fue llevada a una habitación mientras ellos permanecían en la casa.
Durante esas horas, según Kevin, su acompañante tomó el teléfono de Zeneida y desconectó líneas de comunicación de la vivienda. Sostuvo que el hombre continuó intercambiando mensajes con personas que se encontraban fuera, mientras esperaban la llegada del artista.
Relató que su acompañante apagó las luces de la casa, pero posteriormente recibió un mensaje indicándole que debía volver a encenderlas porque supuestamente el artista no acostumbraba entrar cuando encontraba la vivienda a oscuras. Poco después escucharon abrirse la puerta eléctrica y supieron que Julián había llegado.
Según Kevin, Julián llegócerca de la 1:00 de la madrugada. Según su versión, el hombre comenzó a golpear al artista repetidamente en la cabeza con un objeto de madera que se encontraba dentro de la residencia.
Kevin aseguró que durante la agresión escuchó a Julián pedir que no lo mataran y que se llevaran todo. “No me mates, no me mates. Llévate todo, no me mates”, habría dicho. Afirma que su acompañante le ordenó quitarle la cartera a Julián y admitió haberla tomado. También relató que preguntaron por una cadena y que el artista fue inmovilizado de manos y pies.
Según Kevin, la agresión contra Julián duró menos de cinco minutos. Después, su acompañante le ordenó salir de la casa y encender la motocicleta para escapar. Dice que le advirtió sobre la presencia de personas en el exterior, pero que el hombre insistió en que debían marcharse.
Asegura que su acompañante llevaba consigo dinero y varias pertenencias tomadas de la residencia. También afirmó que se llevó el teléfono de Julián y que, durante la huida, le perforó la batería con un cuchillo, desprendió la pantalla y posteriormente lanzó el aparato en el camino.
Al aproximarse nuevamente a La Victoria, afirma que temió convertirse también en víctima. Según su relato, su acompañante recibió instrucciones relacionadas con quitarle su teléfono y la motocicleta. Finalmente, el hombre le entregó los RD$20,000 que le habían prometido al inicio de la tarde y se marchó llevándose el motor.
Relató que quedó caminando y que, en determinado momento, volvió a escuchar una motocicleta acercándose, por lo que pensó que el hombre regresaba para matarlo.
Afirmó que le escribió a Peña preguntándole: “¿En qué tú te metiste?”, “Tú no sabes el daño que me hiciste”. Después de ese intercambio, sostiene que Peña lo bloqueó.
Aseguró estar convencido de que el hecho había sido planificado con antelación y que había más personas involucradas. Basó esa apreciación en que, según su relato, quienes se comunicaban desde fuera conocían la ubicación del dinero, las pertenencias que buscaban, la hora aproximada en que regresaría Julián y hasta la forma en que acostumbraba encontrar las luces de su casa.
“La cosa es grande, son muchos”, manifestó durante la entrevista, antes de agregar que, a su entender, “eso no fue de un día para otro”.
Germán Troncoso también rechazó tener antecedents penales. “Yo nunca he caído preso”, expresó al señalar que tiene 23 años y que este era el primer caso.
Sobre las razones por las que no acudió inmediatamente ante las autoridades, dice que desde el mismo día de los hechos quería entregarse, pero que temía por su vida y por posibles represalias de las personas que, según él, estaban detrás del caso.
Al finalizar pidió que se esclareciera el caso y exhortó al hombre al que atribuye directamente las agresiones a que también se entregue.






