RÍO SAN JUAN.- Residentes del sector Santa Lucía denunciaron la situación de desorden que desde hace meses se viene registrando en un terreno ubicado frente a la residencia del reconocido médico Dr. Luis A. Perozo, hecho que habría culminado recientemente con el envenenamiento de una de las mascotas de la familia.
Según las informaciones suministradas, en dicho lugar existía anteriormente un gran hoyo producto de trabajos de extracción realizados por la compañía Del Conte y Allasia. Los terrenos pertenecían en ese entonces a Orlando Alvarado, quien posteriormente los vendió. El actual propietario procedió a rellenar el área con material, dejando el terreno al mismo nivel de la calle.
Durante el día, el espacio es utilizado como estacionamiento para autobuses escolares, los cuales permanecen allí sin causar inconvenientes a los vecinos, ya que únicamente se movilizan al momento de recoger a los estudiantes en horas de la tarde.
Sin embargo, la situación cambia durante la noche. De acuerdo con las denuncias, a partir de las 10:00 de la noche el lugar se convierte en un punto de encuentro para parejas que llegan en vehículos y motocicletas, permaneciendo en el área hasta altas horas de la madrugada, lo que ha generado inquietud entre los residentes del sector.
El Dr. Perozo, destacado médico oriundo de Río San Juan que ejerce su profesión en Santiago de los Caballeros y mantiene su residencia en este municipio, contaba con dos perros guardianes en su vivienda. Los animales solían ladrar ante la llegada de los vehículos durante las noches, situación que, según allegados a la familia, habría provocado molestias entre quienes frecuentan el lugar.
La preocupación aumentó cuando una perra muy apreciada por la familia amaneció muerta la mañana de este jueves, en un hecho que se presume pudo haber sido provocado por envenenamiento. La mascota había convivido durante años con la familia y era considerada parte importante del hogar.
Ante esta situación, comunitarios y familiares hacen un llamado a las autoridades policiales de Río San Juan para que intervengan en el área, adopten medidas que pongan fin a los desórdenes que allí se producen y realicen una investigación exhaustiva que permita identificar y someter a la justicia a los responsables de la muerte del animal.
Los denunciantes consideran que este hecho no solo representa una pérdida dolorosa para la familia afectada, sino que también constituye una acción cruel que no debe quedar impune.






