La guerra de Irán, para el presidente Donald Trump, luce como el clásico “entra si quieres, sal si puedes”, la salida sería muy costosa, la permanencia incosteable. El conflicto y las negociaciones de paz lucen estancados, porque Irán lanzó una devastadora e inesperada bomba financiera.
Según Teherán, los bombardeos de los Estados Unidos e Israel causaron muchos daños; y reclama $270 mil millones como “pago inicial”, para firmar el acuerdo de paz. Esa cifra se actualizará en el futuro inmediato, podría terminar entre los $350 y los $400 mil millones. Los iraníes son muy buenos negociadores, entienden que no es solo Estados Unidos e Israel, también los Emiratos Árabes Unidos, Catar y Arabia Saudita deben pagar compensaciones. Dividiendo el total, facilitan el pago.
Expertos del Kennedy School of Government estiman que la guerra de Irán le cuesta a Washington aproximadamente $2,000 millones diarios. Mañana jueves, el conflicto cumple 90 días, lleva $180 mil millones gastados.
Si le sumamos el pagaré que Irán presentó en las negociaciones, la factura actual superará el medio billón de dólares. Washington no tiene esa plata para pagar y salir, tampoco puede continuar la guerra, que, en otros 90 días podría quebrar el país. Los aumentos del petróleo y las tasas de interés amenazan la economía mundial.
Con el petrodólar debilitado, y una crisis financiera en ciernes, a simple vista la economía estadounidense enfrenta serios problemas. Su aliado, Benjamín Netanyahu, está igual, o muchísimo peor. Israel enfrenta una derrota militar y un colapso financiero.
Gracias a la crisis iraní, Rusia vende casi $1.000 millones diarios en petróleo y sus derivados. China observa, sin interrumpir al enemigo que se suicida, lo estudia, calcula todo.
Ahora dicen que Irán renunciaría al programa nuclear, se puede defender con sus drones baratos, y Trump los invita a participar en el Abraham Accords.
Trump parece operar en el presente, viviendo en el futuro, donde ve cosas que aún no han ocurrido y nosotros ni imaginamos. Pronto veremos cómo reaccionará a la bomba financiera iraní.




