SANTO DOMINGO.– Sin haber entrado en combate aún, aparentemente, Wilson Joseph, el amenazante líder de la poderosa banda haitiana 400 Mawozo conocido como “Lanmò San Jou”, decidió pedir cacao temprano tras la llegada de las tropas salvadoreñas de Bukele a Haití.
Así lo expresa Joseph en una carta en la que solicita la intervención del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, para evitar una escalada de violencia que podría provocar la muerte de mujeres, niños y otros civiles durante las operaciones militares en territorio haitiano.
En el pasado, llegó a mostrar sus armas y municiones al mundo, tratando de infundir temor; sin embargo, ahora se presenta como alguien que busca el diálogo.
La comunicación está fechada el primero de noviembre de 2026 en Croix-des-Bouquets y ha sido difundida a través de distintos medios y plataformas digitales.
En el texto, firmado por Joseph, se plantea la necesidad de abrir un proceso de diálogo entre las organizaciones armadas haitianas y las fuerzas internacionales que operan en ese país, particularmente después de la desaparición de cuatro militares salvadoreños que fueron emboscados el pasado 18 de octubre.
La carta expresa preocupación por los acontecimientos registrados en la llanura de Cul-de-Sac, específicamente en áreas donde opera el grupo armado dirigido por Claudy Célestin, conocido como “Chen Mechan”, y advierte que la población civil podría terminar pagando las consecuencias de las acciones militares.
Entre las situaciones denunciadas figura el supuesto caso de una niña de ocho años que habría recibido un disparo en la cabeza, además de posibles víctimas entre mujeres embarazadas y otros residentes de las comunidades intervenidas.
En la misma carta, acusa a otro líder de pandilla, Claudy Célestin —alias «Chen Mechan»—, de ejercer violencia en sus zonas; menciona a los cuatro soldados salvadoreños desaparecidos y acusa al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, de lanzar amenazas que podrían derivar en más violencia contra la población civil.
Tanto Wilson como Claudy han encabezado grupos que han aterrorizado a comunidades, provocado el desplazamiento de familias y generado años de violencia. Sus pandillas fueron enemigas en el pasado antes de unirse a la coalición «Viv Ansanm», aunque aún persisten ciertas tensiones entre ellas.
Temor a las represalias de Bukele
La comunicación atribuye parte de las preocupaciones a las advertencias del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien ha prometido emplear los recursos necesarios para recuperar a los cuatro miembros de sus Fuerzas Armadas desaparecidos durante una emboscada de las pandillas.
Según el documento, las acciones emprendidas para responder al ataque podrían derivar en un aumento de los enfrentamientos, con consecuencias especialmente graves para los habitantes de zonas densamente pobladas.
“Temo que esta situación conduzca a una escalada de la violencia y a una dinámica de represalias de la que la población haitiana sería la primera víctima”, señala la carta.
El supuesto firmante sostiene que desde el 20 de agosto pasado, cuando afirma haber izado una bandera blanca, ha manifestado su disposición a participar en conversaciones destinadas a encontrar una solución a la crisis haitiana.
En ese sentido, solicita que Naciones Unidas envíe una delegación para facilitar un acercamiento entre las partes involucradas.
“Me pongo oficialmente a disposición para recibir a dicha delegación y participar en cualquier encuentro destinado a encontrar una salida pacífica”, establece la comunicación.
Aunque las denuncias contenidas en la carta no han podido ser corroboradas, la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) confirmó el pasado 28 de octubre un incremento de los enfrentamientos armados y de las explosiones de drones en la llanura de Cul-de-Sac, después de la desaparición de los cuatro salvadoreños.
La organización informó que entre el 18 y el 26 de octubre atendió a 30 personas heridas por disparos o explosiones en sus hospitales de Tabarre y Cité Soleil, entre ellas mujeres y niños.
La solicitud de mediación resulta particularmente llamativa porque Wilson Joseph figura desde diciembre de 2023 en la lista de sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por su vinculación con graves violaciones de derechos humanos.






