SANTO DOMINGO.- Una oficial de la Policía de Nueva York (NYPD) de origen dominicano falleció este domingo en una clínica del Distrito Nacional tras una cirugía estética para retirarse implantes mamarios.
Rebecca DePaula, de 31 años, había llegado a la República Dominicana hacía una semana para realizarse el procedimiento quirúrgico en un centro de salud que opera cerca del Palacio Nacional.
Sus familiares sostienen que, luego de la intervención, la joven presentó complicaciones y que los médicos les informaron que padecía una severa diarrea por una supuesta bacteria que adquirió.
Los parientes solicitaron que las autoridades investiguen las circunstancias del fallecimiento y determinen si existió negligencia o mala práctica médica.
Los restos de la oficial permanecían en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), desde donde serían trasladados a Estados Unidos.
Compañeros lamentan muerte
La muerte de DePaula provocó reacciones entre sus compañeros de servicio en Nueva York. La Organización de Oficiales Dominicanos de Nueva York (NYDO) expresó su pesar mediante un comunicado publicado en su cuenta oficial de Instagram.
«Con profundo pesar compartimos la noticia del fallecimiento de la miembro de NYDO, la oficial de policía Rebecca DePaula», indicó la entidad, que también pidió oraciones por sus familiares y destacó su vocación de servicio.
Era pastora y madre de tres niños
Además de servir como oficial de la Policía de Nueva York, DePaula era pastora cristiana junto a su esposo y dedicaba parte de su tiempo al trabajo comunitario. Le sobreviven tres hijos menores.
Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente la causa del fallecimiento ni los resultados de las investigaciones sobre el caso.
Madre no quería se hiciera procedimiento

Según el testimonio de su madre, la joven de 31 años decidió realizarse el procedimiento debido a las molestias que le provocaban las prótesis.
“Ella me dijo que le molestaba y yo le dije: ‘Mami, eso te aguanta un poco’”, recordó entre lágrimas.
La madre relató que todo ocurrió de manera repentina. Explicó que cuando fue informada sobre el estado de salud de su hija le dijeron que estaba grave, pero nunca le comunicaron que había fallecido.
“Me dijeron que estaba grave, pero no que había muerto”, expresó.
Narró que al llegar a la clínica no encontró a su hija en la habitación donde permanecía en recuperación y pensó que le estaban realizando algún estudio médico, sin imaginar que ya había fallecido.
“Mi hijo me dijo: ‘Está con Dios’”, contó en entrevista con SIN.
La muerte de De Paula se produce apenas días después del fallecimiento de Rebecca Brizard, de 28 años, quien murió tras acudir a realizarse una liposucción, presuntamente por un barbero.






