A raíz de la desaparición del periódico El Nacional -un vibrante vespertino con una extensa historia que llegó a sesenta años, con una labor que lo catapultó como un diario de altos éxitos, con respaldo de una amplia lectoría-, la especulación ya anda en boga.
¿A cuál especulación me refiero? A la que dice que “podrían estar contados los años que le quedan de vida a la prensa escrita de República Dominicana”.
Pero, al conocer de esa negativa manifestación -que se fusiona con el peor pesimismo-, de inmediato reaccioné para anotar que la prensa escrita de nuestro país no va a colapsar. Si eso ocurre, ¡sería una catástrofe para el periodismo nacional!
Todavía contamos con tradicionales periódicos (los cito: Listín Diario, Hoy, elCaribe, El día, Diario LIbre y La Información de Santiago).
Son diarios que mantienen un trabajo normal (en su rol de prensa escrita) y cumplen con las normas que marcan el ejercicio del periodismo profesional.
Nadie debe negar que el periodismo de papel atraviesa por su momento más crítico.
Aunque en directo la prensa escrita no protagonice una “una competencia” con el diarismo digital -en concreto: con los periódicos digitales-, la realidad es que los diarios impresos, si quieren alargar su existencia y gozar del favor de los lectores, deben, por instrucción directa de sus ejecutivos, aplicar nuevas y efectivas políticas informativas fortalecidas con trabajos de análisis y publicar, con alta frecuencia, el siempre interesante (y necesario) reportaje. ¡El reportaje sigue siendo la madre del periodismo!
Pero a la vez precisar que el periodismo digital nunca estará en capacidad de competir -con aires triunfalistas- con los periódicos de papel.
No obstante, los periódicos impresos, para avanzar y no dar visos de su desaparición -fenómeno que permitiría darles la razón a quienes insisten en que “pronto llegará” el desfallecimiento de la prensa escrita-, tienen que triplicar sus esfuerzos para que la tradicional lectoría se mantenga intacta.
Pero, hay que tener fe firme de que la prensa escrita dominicana no perecerá.





